Adelantar al ciclista sin respetar el 1,5 metros de distancia de seguridad ya no quedará impune.

El sistema de radar móvil encargado de cazar a estos infractores se denomina Codaxus C3FT y se compone de un sensor ultrasónico capaz de medir la distancia y una cámara para registrar las infracciones. Por el momento es el dispositivo que usa la Unidad Ciclista de la Policía de Chattanooga (Tennessee, EE.UU.), que una vez montado en sus bicicletas detecta a todo aquel conductor que los rebase e incumpla la normativa. En el vídeo que se muestra a continuación se puede ver como funciona:

En España ya se han intentado llevar a cabo medidas de este tipo, en buena parte impulsadas por colectivos ciclistas. De hecho, el 30 de octubre de 2014, la Dirección General de Tráfico llegó a estudiar la posibilidad de crear una nueva unidad de la Guardia Civil. A propuesta de la Asociación de Ciclistas Profesionales, se propuso la creación de  un nuevo cuerpo policial camuflado de ciclista que usara un sensor muy parecido al que actúa en Estados Unidos. La realidad es que desde entonces no se ha vuelto a tener noticias de ello.

Hay que recordar que se trata de una infracción grave (200 euros y 4 puntos del carnet) y que, según el primer estudio sobre adelantamientos a ciclistas en España, uno de cada cinco conductores no respeta la distancia de seguridad al adelantar a los ciclistas. Se trata de una imprudencia común que se ha llevado la vida de muchos ciclistas. Habrá que seguir buscando fórmulas que impidan la impunidad de estos actos si la causa principal que los ampara sigue siendo la dificultad de registrar sus infracciones.