La figura del ojeador o ‘scout’ está completamente extendida en deportes como el fútbol. Los clubes disponen de presupuestos millonarios para articular redes de colaboradores que vean talento y les permitan ser los primeros en captar jóvenes valores. Sin embargo, ese terreno está completamente inexplorado en el ciclismo. O lo estaba hasta el año pasado. A día de hoy sólo hay una persona que desempeñe oficialmente el cargo de ‘Scout’ en nuestro deporte, y da la casualidad de que es español. Su nombre es conocido por toda la afición, porque en esto cualquier cosa menos nuevo: Joxean Fernández ‘Matxín’. El que fuera patrón de Saunier Duval y Geox, y director de Lampre-Merida hasta finales de 2014.

Hoy, tras echar de menos “la adrenalina del volante” durante los primeros meses, se encuentra perfectamente amoldado a su nueva función al servicio del equipo Etixx-QuickStep. Precisamente una de las escuadras que mejor ha comenzado este 2016. Su trabajo consiste en que el equipo siga recibiendo talento para mantenerse en la cima del ciclismo mundial. El bilbaíno contó a Arueda.com los entresijos de su labor como captador de promesas.

Romper con lo tradicional

Como es conocido y cercano, no da la sensación de que estemos ante un pionero. Pero, sin querer darle al término unos aires de grandeza que no tiene, lo cierto es que lo es. El manager general de Etixx, Patrick Lefevere, confió en él para hacer algo inédito hasta ahora en este deporte. Romper con lo tradicional y ser la punta de lanza de una labor que está por ver si cuajará en el futuro: “Esto no se ha hecho nunca antes en el ciclismo. Normalmente, para coger corredores nuevos se confía en los managers de ciclistas. Los mejores managers tienen, pongamos, 60 corredores. De ellos, seis son jóvenes que no han pasado a profesionales. Y de esos seis, te puede ofrecer dos. Pero te ofrece sus dos corredores, no a los dos mejores corredores”, comenta.

El vasco lo entiende como algo completamente legítimo, ya que el trabajo del agente es encontrar equipo al corredor. Pero cree que la figura de un ojeador es fundamental para los intereses de un equipo: “No es algo malo. Me parece normal, y los buenos managers destacan por eso, por encontrar sitio a sus ciclistas. Pero tienen unos intereses muy marcados, y al equipo le ayuda mucho tener a una persona dedicada a ver ciclismo para saber lo que ficha. Yo no quiero buenos corredores. Quiero al mejor. Al campeón. A ese ciclista diferente”.

Y para encontrar a ese campeón hay que verlos a todos. O los más posibles. De hecho, Matxin maneja informes de más de 300 ciclistas continentales, sub23 y de categorías inferiores: “Hay que hacer mucha criba, porque al final de todo eso, Etixx va a coger un grupito muy pequeño y tenemos que afinar al máximo. Le voy mandando al equipo información semanal con las carreras que he visto y seguido, las que no he visto en directo pero sí he seguido, y de la gente con la que he hablado. Corredores, directores, etcétera”. Asegura que no se limita a quedarse en la sombra: “Estoy, y ellos me ven que estoy”.

“Sé que no voy a fallar”

Para el cazatalentos bilbaíno, romper con lo tradicional es también cambiar la forma de fijarse en los jóvenes. Porque una cosa es ir a la meta de una carrera y otra distinta seguirla: “Algo que siempre me dio rabia desde que estaba en Saunier Duval, es que los directores vemos las vallas de meta. Ahí están los que ganan, pero antes de estar en esas vallas profesionales, hay un ciclismo amateur del que se surten esas vallas”, explica, y lo relaciona a otra costumbre muy arraigada en el ciclismo: “Los directores miran resultados, ven al que han ganado más carreras y dicen este tío es bueno. Me lo llevo. Pero puede que haya otro que, por mil razones, haya ganado menos y sea mucho mejor. Pero no aparecerá en las listas de resultados. Mi trabajo es verlo”.

Sobre la forma en que entró en Etixx cuenta que la relación con el director belga viene de largo: “Siempre he tenido buen feeling con Patrick (Lefevere), desde que estaba en Mapei”. Después, sus caminos se separaron, pero aun así mantuvieron el contacto. “A veces me llamaba, sabía de un joven y me preguntaba si lo conocía. Él ha sido el que ha apostado por hacer esto, un scouting. y ha confiado en mí para ello. Sinceramente es para sentirse afortunado y nos une una excelente relación. No se puede pedir más”.

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Yo sé que no voy a fallar. Prácticamente al 100%. Evidentemente entran en juego factores que pueden hacer que un talento acabe por perderse. Pero me fío mucho de lo que veo”, añade. Hasta el punto de que algún agente de corredores le ha llegado a pedir recomendaciones: “Este trabajo es menos visible y se maneja mucha información. Realmente es como verlo desde el otro lado, porque un manager la trabaja para su empresa y yo la trabajo para Etixx”. 

  • Juan Camilo Arias V.

    Por lo compartido junto a él, durante la vuelta a la Juventud en Colombia el año anterior, puedo verperfectamente que lo que dice es cierto, estar cerca de los corredores y conocerles en otra faceta es muy importante para él. Las anécdotas de lado y lado hacían que los jóvenes corredores se sintieran mucho más cercanos y ahí entraba ese ”psicólogo” oculto que seguramente tiene quien cuenta con tanta experiencia en el mundo del ciclismo. Felicitaciones por la nota..!!! Matxin es un Crack!!!