Probablemente, la Vuelta 2016 se decidirá en las rampas de este puerto alicantino y quien llegue arriba de rojo se llevará el triunfo definitivo al día siguiente en Madrid. Con la colaboración de Ziklo.es

La organización suele catalogar esta subida a Aitana como de categoría Especial, si bien para poder atribuirle semejante “premio” tiene en cuenta que su ascenso sucede sin interrupción al del puerto de Tudons, bien conocido de los cicloturistas alicantinos. Lo que éstos no conocen tan bien es la subida final a la Base Militar en la cumbre de la Sierra de Aitana, por cuanto una barrera les sigue impidiendo el paso año tras año. Sólo con la autorización pertinente, de difícil obtención, o en jornadas de la ronda hispana se abren las puertas a las bicicletas, como si ése fuera un buen momento para empezar a romper, metafóricamente, barreras.

Puede resultar extraño que, a tan escasa distancia del bullicio mediterráneo, se pueda pedalear en solitario por las varias laderas de esta sierra, que marca los límites del espacio con influencias marinas y el más continentalizado. Es un paraje espectacular que alcanza los 1558 m de altitud en su punto culminante y cobija en sus faldas bellos pueblos blancos como Sella, Finestrat, Relleu y Alcolecha.

Aitana por Sella perfil

Altigrafía del Alto de Aitana (Tudons)

Por la vertiente sur, la que comienza a buscar el cielo en la misma Villajoyosa y se mantiene siempre cuesta arriba durante más de 30 km, llegaremos al cruce hacia Relleu donde iniciaremos nuestra altimetría. La ruta asciende sin brusquedad hacia el municipio de Sella, en continuo sube y baja, hasta que pasado ese núcleo, en el que se encuentran las dos únicas fuentes de toda la subida, la media kilométrica llega prácticamente la 6%: la cosa parece que empieza a ponerse seria. Enseguida comenzaremos a disfrutar del frescor de la espesa vegetación mediterránea. Lo más duro llegará tras dejar atrás un segundo cruce a Relleu y adentrarnos en una hermosa zona de herraduras de bello trazado, con alguna rampa al 10% y un nuevo cruce, ahora hacia el Safari Aitana.

Superados los mil metros de altitud, coronaremos el puerto de Tudons y, si no disponemos del pertinente permiso, deberemos agarrar la verja metálica que cierra el acceso a la Base de Aitana y gritar nuestra desesperación ante la imposibilidad de seguir adelante. Pero vamos a suponer que hemos elegido bien la fecha y que la Vuelta nos ha abierto de par en par las puertas de la libertad. Ya dentro del recinto militar la dificultad aumenta de manera considerable con rampas bien por encima de ese ya conocido 10%. Van a ser aún casi ocho los kilómetros que nos falten para conseguir la hazaña de vencer uno de los puertos más envidiados del panorama nacional, no tanto por su dureza, cuanto por la espectacularidad de sus vistas y el gusto que da llegar adonde otros no podrán acceder nunca.

Con la colaboración de Ziklo y Altimetrías de Puertos de Montaña