Cuando nos encontramos con Marcel Kittel a principios del pasado mes de junio estábamos ante una persona taciturna, desabrida, cuyos ojos emanaban una sombra que no lograba compensar la luz de su sonrisa impostada. El esprínter alemán estaba, en una palabra, triste. La razón: una temporada a contrapié, perlada de contratiempos físicos y anímicos en los que su Giant-Alpecin no había sabido apoyarle.

Dicen que por aquel entonces los lazos entre el ciclista y el equipo estaban ya segados. Según Het Nieuwsblad, la ruptura sucedió a mitad de mayo, en la víspera de la Vuelta a California, a la que Apolo quería acudir y Giant no quiso llevarle. Tampoco lo convocaron para el Tour de Francia y una semana antes de la Grande Boucle, en los Campeonatos de Alemania, los rectores de Giant, Kittel y su representante se reunieron durante cuatro horas para encontrar una solución a la situación. Según fuentes cercanas a la negociación, ahí se selló el futuro del alemán.

El viernes 25 de septiembre, Giant-Alpecin comunicó que Renson, actual espónsor de Etixx-Quick Step, se convertía en su patrocinador. El miércoles 30, Etixx – Quick Step anunció que la sección belga de la cadena de supermercados alemana Lidl se añadía a su extensa nómina de espónsor. El lunes 5 de octubre, Etixx hizo público el fichaje de Marcel Kittel, a la par que Giant informó de la rescisión del contrato que le vinculaba con su hasta entonces estrella.

Se trata de una cadena de movimientos interesantes para todas las partes. Giant libera espacio salarial al prescindir de un corredor que, con el crecimiento de Degenkolb, Dumoulin y Barguil, empezaba a no tener sitio en su plantilla. En Etixx, Kittel reemplazará en el estatus de velocista estrella a Mark Cavendish compartiendo cartel con el prometedor colombiano Fernando Gaviria. Tendrá la posibilidad de trabajar con su gran amigo Tony Martin y una pléyade de rodadores (Sabatini, Wisnioski, Vermote, Maes, el recién fichado Richeze…) que, a las órdenes del director Brian Holm, pueden configurar un ‘treno’ a la altura del que disfrutaba en Giant. “Necesitaba aire fresco para empezar de nuevo y volver a dar lo mejor de mí mismo”, dijo Apolo en la presentación del Giro. Si lo conseguirá será una de las grandes atracciones de la temporada 2016.