Hace unos días Trek presentó oficialmente su nueva Madone serie 9, un modelo que se presenta con un cuadro completamente nuevo, aerodinámico…

Acudimos a la localidad holandesa de Zeist, donde Trek organizó la presentación internacional de la última versión de una bicicleta que, con ese nombre, lleva casi veinte años en el católogo de la firma. Allí mismo, el presidente de Trek, John Burke, nos dejó bien claro que la nueva Madone no iba a ser una bici más dentro de la categoría de las semi-aero, sino que subirse a la Madone 9 sería como hacer un viaje al futuro. Según los ingenieros de Trek, este nuevo modelo es el más eficiente en cuanto al ratio entre aerodinámica y absorción vertical que pueden encontrase actualmente en el mercado. Otro aspecto que destaca de esta nueva bici es la integración en el cuadro de diferentes soluciones técnicas, detalles como el cableado interno, una única pieza formada por potencia y manillar y los puentes de freno, entre otros.

Detalles técnicos

Lo primero que nos sorprendió es no encontrarnos ni un solo cable por fuera del cuadro. Los ingenieros de Waterloo han conseguido diseñar la Madone de manera que todo el cableado sea interior, tanto los cables de freno como los de cambio. Si nos fijamos en el tubo diagonal, encontramos el centro de control donde va situada la centralita del Di2 o en el caso del sistema mecánico, el regulador de tensión del cable del cambio.

Detalle de la pestaña frontal del cuadro.

Otro de los puntos destacables de integración es el freno delantero y su correspondiente cableado, el cuadro cuenta con unas pestañas que se abren. Cosa que solo ocurre en giros muy cerrados donde la resistencia aerodinámica es mínima. De esta manera cuando la velocidad es elevada, el sistema queda cerrado, consiguiendo una mejor eficiencia aerodinámica que con el sistema de freno convencional. El freno trasero también es diferente al habitual sistema que conocemos actualmente, para haceros una idea, el sistema es parecido al freno cantilever, pero actualizado para el siglo XXI. De este modo consiguen que el cable del freno tenga una posición centrada al puente de freno y vaya de forma recta al interior del cuadro.

Otro de los aspectos que nos impresionó, fue el manillar unido a la potencia. Si bien es cierto que otras marcas coinciden en este sistema de integración –que consigue una mayor rigidez, a la vez que reduce el peso–; los de Trek han conseguido integrar todo el cableado por su interior. El conjunto potencia-manillar reduce las turbulencias provocadas en la zona frontal de la bici, la de mayor impacto aerodinámico. Los test realizados por la marca estadounidense del nuevo manillar y potencia en el túnel del viento concluyen que la resistencia es considerablemente menor que la del anterior manillar Aero de Trek, el Bontrager XXX Aero.

Este es el sistema IsoSpeed con tija interior basculante.

Siguiendo con el análisis de los componentes, encontramos en la tija del sillín, una de las piezas clave de la Madone, el sistema IsoSpeed parecido al que lleva montado la Domane. En el caso que nos ocupa encontramos en la tija del sillín un tubo interior basculante, que tiene una gran flexión en el plano vertical, protegido por el tubo exterior, que a su vez, es el que carga con la estructura del cuadro. Este sistema pretende aunar el confort con la rigidez, ofreciendo comodidad mediante la absorción de las vibraciones producidas por un terreno irregular, a la vez que mantiene la rigidez del cuadro con el tubo exterior, sin descuidar la aerodinámica.

La nueva Madone 9 cuanta con muchas horas dentro del túnel de viento, según los datos que nos ha facilitado Trek es “la bici más aerodinámica del mercado comparándola con la Felt AR2, la Cervelo S5 y la Giant Propel”. Sería interesante poder compararla con las ultimas bicis Aero del 2016 como la Venge, Foil o Aeroad. Otro detalle interesante en el diseño es la colocación de los portabidones; el que va situado en el tubo diagonal tapa al que va situado en el tubo vertical del sillín con el objetivo de mantener la eficiencia aerodinámica. En un sector tan competitivo y con datos tan ajustados, estos pequeños detalles pueden marcar la diferencia.