La firma francesa lanza una nueva versión del Messenger, un casco urbano que permite identificar al usuario en caso de accidente y lo mantiene visible con un led.

Bollé, la marca francesa líder en la industria de la óptica, presenta la nueva versión del casco Messenger, pensado para los ciclistas de ciudad, y refuerza así su apuesta por el mundo de la bicicleta. Se trata de un casco con una estética moderna indicado para quienes se desplazan en bici en su día a día y exigen seguridad en sus trayectos.

La principal característica del Messenger es la incorporación de un código QR, una tecnología pionera en el ciclismo que permite a cualquier persona que tenga un smartphone leer el código e identificar a quién contactar y qué hacer en caso de accidente.

Además, el casco incorpora un led colocado en el punto más alto de la silueta del ciclista con dos posiciones –continua o intermitente–, para ofrecer mejor visibilidad, y cuenta con el sistema Click-to-fit, que permite un ajuste preciso y logra una perfecta estabilidad.

El Messenger también está disponible en la versión Premium, que dispone de un sistema de alta visibilidad con materiales reflectantes diseñados para mejorar la seguridad entre el tráfico e incluye un forro de verano y otro de invierno para poder utilizarlo todas las estaciones del año.

El precio recomendado para la versión estándar del casco Messenger es de 99,99 €, mientras que la versión premium es un poco más cara y se sitúa en los 119,99 €.