Quién le iba a decir a Julio Andrés Izquierdo hace 11 años, cuando comenzó con aquel Viña Magna-Cropu, que su estructura llegaría hasta el día de hoy. Durante este tiempo han caído torres mucho más altas, hasta el punto de que los 10 equipos que llegó a haber en el ciclismo profesional español se han reducido a cuatro. Y el suyo sigue ahí, en la brecha. Allá por 2010, el equipo se bautizó como Burgos 2016-Castilla y León, y parecía casi impensable que con las circunstancias que rodeaban a este deporte, la formación pudiese seguir activa hasta esa entonces remota fecha. Y aquí estamos.

Aunque la información sale a la luz pública con cuentagotas, lo cierto es que el Burgos-BH ya prepara su undécima temporada en las carreteras españolas, y lo hace con varias novedades de importancia. La primera de ellas tiene que ver con el inquilino del volante de director. Tras varias temporadas sin cambios, Diego Gallego deja el puesto y su lugar lo ocupará un hombre de la casa como Darío Hernández. Con todo lo que ello supone.

El nombramiento todavía no es oficial, pues aún falta la firma, pero todo apunta a que Darío es el hombre elegido por Julio Izquierdo para encargarse de dirigir la estructura. Y no es, desde luego, un cambio menor ni en el equipo, ni tampoco a escala nacional. El madrileño, de 25 años, ya tenía claro que dejaría la bici cuando acabó la pasada temporada, después de tres años como ciclista profesional. Por tanto, la proximidad al equipo es total, pues ya conoce a muchos de los que serán sus subordinados. También en lo formativo, ya que está cerca de acabar los estudios de director deportivo que acreditan para poder dirigir un equipo Continental.

La capacidad de trabajo de Darío Hernández sobre la bicicleta es sin duda conocida por Izquierdo, que por eso entre otras cosas lo quiere en el proyecto. Falta saber si ocupará el cargo de director principal o segundo. En cualquier caso, que un joven de apenas 25 años se siente al volante de un equipo profesional es un hecho insólito en España y, por tanto, con un gran valor añadido y simbólico en lo que debería ser un paso lógico: el rejuvenecimiento de los distintos estamentos del ciclismo.

Año I Después de Belda

David Belda (Burgos-BH) entra ganador en una etapa de la Volta a Portugal 2014

En lo que refiere a la plantilla, la apuesta del equipo será presumiblemente mantener el bloque de la temporada anterior. De momento sólo hay anunciado un fichaje, el del sub23 Daniel López, que salta desde el filial amateur del Caja Rural-Seguros RGA. La nómina rondará los 12 corredores y continuarán Juan Carlos Riutort, Ibai Salas, Jesús Del Pino y Arnau Solè, además de algunos otros.

Pero la principal novedad es la marcha de David Belda. Otro signo más de rejuvenecimiento del equipo, y es que la pérdida del valenciano hace que ya no haya ni un solo corredor que supere los 30 años. Belda, como ya es sabido, se marcha al Roth-Skoda suizo que acaba de recibir la licencia Profesional para la próxima temporada. Con él, se marchan seis de las siete victorias del Burgos-BH en los dos últimos años. La otra corresponde a Juanjo Oroz, ya retirado, en el Tour de Korea de 2014.

Es más, ahora el único ciclista del equipo que sabe lo que es ganar en profesionales es Jesús Del Pino –también a falta de oficialidad- con aquella etapa del Tour des Pays de Savoie 2013. Izquierdo ya ha comentado en alguna ocasión que la plantilla se completará con  jóvenes procedentes del campo amateur. Lo que muy probablemente hará que la cifra de aficionados españoles que pasan a profesional pase de 20. Números que nuestro país no alcanza desde antes de la crisis.

Próxima temporada

De lo que menos se sabe por el momento es de la nueva campaña, aunque todo apunta a que el equipo empezará en la Challenge de Mallorca, del 28 al 31 de enero. Antes de eso, pero también en el mes de enero, corredores y cuerpo técnico se concentrarán para preparar la pretemporada. Aunque tampoco está confirmado, lo más probable es que se repita Benidorm como centro de operaciones.

Una vez más, Francia y España serán los dos países de los que se nutra el equipo en lo que a carreras se refiere, aunque sin descartar alguna salida a otros lugares como Portugal, donde el equipo ha corrido estos últimos años en pruebas como Alentejo o G.P. Agostinho (2.2).

Son ya 11 temporadas. Un sinfín de corredores formados, muchos de ellos con un presente en cotas más altas –caso de Lluis Mas o Carlos Verona, por ejemplo-, y un trabajo de tesón constante en una categoría modesta, donde no hay grandes sueldos ni las hazañas de los ciclistas son repetidas en los grandes medios. Pero en la que sacar adelante un equipo es, año tras año, toda una odisea. Quién le iba a decir a Burgos-BH que terminaría llegando vivo, y más joven que nunca, a 2016.