El pasado martes, en plena disputa de las medallas del Mundial CRI femenino, la UCI se descolgó con un comunicado de relieve anunciando reformas en el UCI World Tour masculino. Más allá del desprecio hacia el ciclismo femenino que pudo suponer el ‘timing’ y sin incidir en las posibles motivaciones del mismo, lo cierto es que la reforma descrita resulta más cosmética que esencial, bastante más conservadora que aquella Reforma 2017 trabajada el invierno pasado.

Las novedades publicadas son las siguientes:
– el próximo otoño se concederán a los equipos licencias valederas de 2017 a 2019, revisables según los criterios éticos, financieros, deportivos, administrativos y de organización de siempre;
– el ‘Cahier des Charges’, una serie de pautas de organización provistos a la UCI por la Universidad de Lausana, será impuestos a los World Tour en 2017 y a los Profesionales en 2018;
– se añadirán al calendario World Tour más carreras, ya sean existentes o de nueva creación, sujetas a su propio ‘Cahier des Charges’, con normas de participación para los equipos distintas a las actuales y el objetivo subyacente de globalizar la competición;
– el ránking individual incluirá no sólo las carreras World Tour, sino que también englobarán el resto del calendario, mientras el ránking por países tomará a los ocho mejores ciclistas del individual de cada nación y el ránking por equipos seguirá contando sólo las pruebas World Tour;
– se crearán ránkings específicos para distinguir al mejor esprínter, el mejor escalador, el mejor vueltómano y el mejor clasicómano.

Son novedades, por supuesto, pero no tocan los punto más controvertidos. No se afronta la reducción del número de etapas de pequeñas y grandes vueltas, se desechan implícitamente ideas como la obligación de tener un filial de categoría Continental para los conjuntos World Tour y no se aborda el cambio de modelo de financiación para los equipos, que a través de Velon presionan para acceder a los beneficios que los grandes organizadores extraen de vender los derechos televisivos de sus eventos.

Ayer jueves se oficializó una reforma mucho más sustancial para la élite del ciclismo femenino. Nace el UCI Women World Tour, que constará de los 35 días de competición en los que se incluyen tanto carreras por etapas como pruebas de un día a cuyos organizadores se exigirán unos estándares relativamente elevados de estructura y comunicación. Sólo figura en él una carrera española, La Challenge by La Vuelta, con Bira y Durango-Durango manteniendo su categoría .1 y el resto de eventos, Copa de España incluida, continuando en un ámbito nacional. Estarán invitados a participar en las pruebas del UCI Women World Tour los 20 mejores equipos del ránking UCI. A día de hoy sólo una escuadra femenina española, Lointek Team, está clasificada en esos puestos de privilegio.

  • tgt Toral

    Hasta que equipos y corredores no se planten, y decidan irse, la federación no será una federación, ya que es una empresa mafiosa que sólo piensa en su beneficio económico.
    Se puede hacer, en el boxeo, hay 3 federaciones…