En su papel de comentarista para la televisión danesa, Bjarne Riis no cesa de coquetear con la idea de sacar equipo en un futuro que según el día es inmediato o lejano y de vez en cuando suelta perlas definitorias. Ayer: “Geraint Thomas va camino de ser el mejor ciclista del mundo. Puede hacer de todo”. ‘G’ es ese hombre que esta primavera destacó en la campaña de piedras ganando la E3 Harelbeke y subiendo al podio de Gante-Wevelgem y ayer por la tarde secó ataques de Nairo Quintana y Alejandro Valverde en Plateau de Beille, uno de los puertos más duros de los Pirineos, para Chris Froome. “Le debo una cerveza por eso”, dijo el anglokeniano entre risas en Eurosport. También le preguntaron si G está peleando por el podio. “Aparentemente, sí”.

¿Cómo se las arregla Thomas para ser polivalente y omnipresente durante toda la temporada? ¿Para lucir en la carretera tras alcanzar la excelencia en la pista, donde ha sido dos veces campeón olímpico? Simple y sencillamente, su capacidad y ambición deportivas no entienden de cortapisas. “Sea una clásica en Bélgica o una vuelta en Francia, para mí es una carrera en bicicleta”, zanjó en una entrevista con ProCycling. En esas mismas páginas, su mentor en categorías inferiores, John Barclay, aseveró: “Se lo toma todo con mucha relajación. No sabe dónde está el límite de su talento”. Con los 29 años recién cumplidos, sigue sin atisbarse. Ha progresado paulatinamente desde el abnegado gregario que corrió un Tour con la pelvis fisurada al experto en aventuras sin recompensa; ahora es un contendiente para las clásicas de adoquines, ejerce de capitán de ruta con jerarquía para asustar al resto del pelotón y aspira a convertirse en el segundo vueltómano del escalafón de Sky, en el cual ya ha relegado a Richie Porte. En esta Grande Boucle marcha quinto de la general provisional y su único punto débil es que pasa mil horas cara al aire

En Plateau de Beille ese aire soplaba de cara, sedimento de una tormenta de verano, jugando un papel decisivo: los corredores viajaban agrupados, si se encontraban débiles se cortaban y perdían un mundo, y si se encontraban fuertes sus ataques eran gaseosa. El gran protagonista de la jornada fue Purito Rodríguez, que supo rehacerse de la debacle de los dos días anteriores, cazó la fuga adecuada, racaneo fuerzas a la perfección y lanzó el ataque en el momento justo. Una prestación memorable, en definitiva, que le valió para firmar su segundo triunfo de etapa en este Tour y avala ante sus jefes rusos que, pese a no estar en la pelea del maillot amarillo, merece la pena renovar su contrato.

Después de tres días de alta montaña, el Tour toma hoy un respiro con la jornada de Rodez, primera mitad llana y segunda tramposa, pero sin llegar a la insidia. Se antoja el escenario ideal para que una fuga llegue a la meta, situada en una cuesta de medio kilómetro y 10% de inclinación junto a la sede de RAGT, firma agrícola que en su día auspició un equipo ciclista y ahora patrocina la gran ronda francesa.

El Tour de Francia es retransmitido en directo por Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 14:00. Podéis encontrar las altimetrías en inrng y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #TdF2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Tour.