Cómo lo vamos a echar de menos el día que se retire. Que, por cierto, cada vez está un poco más próximo. Fabian Cancellara es un fenómeno. El del Trek-Segafredo es de esos ciclistas que salen una vez y tardan años en repetirse. En la que va a ser su última temporada, como él mismo ya ha declarado, el suizo ha dado una nueva lección de clase.

Y la dio ayer mismo, en el tercer trofeo de la Challenge de Mallorca. La temporada acaba de abrirse en Europa y de momento la nómina de ganadores en la prueba balear incluye a ‘Espartaco’ y a André Greipel, además de Brambilla. Y hoy se presume nueva llegada al sprint. Por ahora, el listado de vencedores en esta prueba es difícilmente superable para la fecha en que estamos.

Pero si hay un corredor que destaque por encima de todos es Cancellara. El suizo se retirará este año, después de asaltar su tercer doblete sobre las piedras del Tour de Flandes y París-Roubaix. Son ya 16 temporadas en la elite, donde ha destacado sobre todo en las clásicas y la lucha contra el crono, aunque sobre todo en los últimos años se ha decantado como clasicómano y gregario de lujo en las grandes vueltas.

Rey del adoquín

El caso es que ayer, cuando quiso y como quiso, se llevó el Trofeu Serra de Tramuntana en un ataque que para él es más bien una serie de intensidad. El helvético arrancó la locomotora que tiene por piernas a 20 kilómetros de meta en un grupo de una veintena de corredores con muchísima calidad con Ion Izaguirre, Dayer Quintana o Beñat Intxausti y David López entre otros. Aguantó el empuje del grupo de favoritos, donde hasta Valverde trató de salir tras él. Sin éxito.

Probablemente, para Fabian no haya sido más que un entrenamiento de intensidad y calidad antes de los primeros objetivos serios. Por ejemplo, la Milán-San Remo que ya ganó en 2008 y donde acumula cinco puestos de podio. Una barbaridad. Después, su terreno. Su verdadero sitio. El pavé.

Y es que a base de poderosísimos ataques de rodador, a ritmo, Cancellara se ha hecho ya tres veces con Flandes, otras tres con Roubaix, y también con la E3. Estará en la Het Nieuwsblad del 27 de febrero, donde empezará su preparación. Será el último paso de una leyenda por el lugar donde se forjó. Las últimas cabalgadas del Rey del Adoquín.

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Aciago 2015

Precisamente el pasado año fue especialmente amargo para él. Una caída en la E3-Harelbecke lo dejó fuera de combate para sus dos grandes objetivos de la primavera. Lo que para alguien como él, es más o menos lo mismo que tirar por la borda el primer bloque de su temporada. Además un inicio de año en el que estaba rindiendo bien, con victoria en una etapa del Tour de Omán y otra en la Tirreno-Adriatico.

Cuando ya estaba recuperado, el infortunio volvió a cebarse con él en el Tour de Francia. Una impresionante montonera a 60 de meta acabó con el suizo por los suelos y dos vértebras rotas. Regresó de nuevo para la Vuelta a España, pero una enfermedad lo obligó a bajarse en la tercera etapa. Una temporada para olvidar. Y qué mejor forma de olvidarla.

Al Giro

Como en esta última campaña de su vida deportiva quiere “hacer historia”, Cancellara también quiere entrar a formar parte del club de ciclistas que ha ganado etapa en las tres grandes vueltas. Por ahora ha alzado los brazos en el Tour –8 etapas y 29 días vestido con el maillot amarillo– y tres etapas en la Vuelta. Sin embargo, de momento no ha acabado ni un Giro ni ninguna Vuelta.

Así que su primera ‘Grande’ del año será precisamente la Corsa Rosa, donde quiere vestir la ‘maglia’ al haber un prólogo que favorece mucho las cualidades de este tetracampeón del mundo contrarreloj, así como campeón olímpico en Pekín (2008). Después, todo apunta a que estará en el Tour.

Son siete Monumentos, nueve veces campeón de Suiza contrarreloj, cuatro Mundiales en la disciplina y vueltas World Tour como Tirreno o Suiza en la vitrina. Casi dos décadas como profesional Fabian Cancellara se ha planteado hacer historia esta temporada. Quiere disfrutar mucho antes de retirarse, y la afición sólo puede estar de enhorabuena. Porque eso significa que también la hará disfrutar de lo lindo.