Probamos la Canyon Endurace CF 9.0, la bici granfondo de la marca alemana que aúna comodidad y rendimiento para cicloturistas.

Fotos: Sebas Romero

La Canyon Endurace CF 9.0 de este test se sitúa en el segmento de las bicis de granfondo, priorizando así la comodidad sobre la aerodinámica o la reactividad y eficiencia en el pedaleo de los modelos más racing. La geometría del cuadro busca por tanto una posición relajada con la que poder recorrer gran cantidad de kilómetros cómodamente. Con el mismo propósito, la bici incorpora la exclusiva tecnología VCLS (Vertical Comfort Lateral Stiffness). Su objetivo consiste, como apunta su denominación, en favorecer una elevada flexibilidad vertical que aporte confort en marcha y al mismo tiempo, conseguir rigidez o firmeza lateral del cuadro para transferir de manera óptima nuestra fuerza sobre los pedales.

El sistema VCLS comporta un tratamiento especial tanto de la disposición como del tamaño de fibras de carbono empleadas, así como los perfiles del propio que cuadro. Éste aporta un sobredimensionado en zonas como la caja de pedalier, en las que se requiere de máxima firmeza, al tiempo que otras zonas del cuadro son un tanto elásticas y muy finas para incrementar la filtración de vibraciones y la comodidad. A tenor de nuestras sensaciones en marcha, nos ha sorprendido muy gratamente el feeling que aporta el cuadro con una notable capacidad de absorción gracias a la tecnología VCLS que acabamos de describir. Por otro lado, la reactividad del cuadro al ponernos de pie es notablemente buena si tenemos en cuenta que el objetivo principal de la familia Endurace CF es el confort, sin dejar de lado el rendimiento deportivo.

La tecnología de Canyon al servicio del confort y destinado al usuario cicloturista.

En la parte posterior del cuadro de la Endurace CF es donde Canyon ha puesto más esfuerzo en cuanto a la absorción de las irregularidades del terreno, precisamente porque es la zona que soporta el 70% del peso corporal. Teniendo eso en cuenta encontramos el tubo de sillín Maximus, que da nombre a la tecnología usada al combinar, una sección rectangular en la inserción con el pedalier, y una sección circular en la parte superior, donde alberga la tija del sillín. Esta diferencia de secciones del mismo tubo del sillín tiene como objetivo conseguir la máxima rigidez en el eje del pedalier, que es donde más lo puede necesitar. A la vez que en la parte superior busca la máxima absorción. Precisamente es en esta parte superior del tubo del sillín que alberga una de las principales características de la familia Endurace y el valor de más absorción, Canyon denomina VCLS Post 2.0. Hablamos de la particular tija del sillín que está formada por dos hojas paralelas e independientes con una cabeza flotante. Es un sistema fabricado conjuntamente con los expertos en ergonomía de Ergon y que funciona a modo de amortiguador.

Los tirantes de poco diámetro de la Endurace CF permiten una mayor absorción de las vibraciones del terreno. Todo este conjunto de tija, tubo de sillín y tirantes reducen en gran medida los efectos de las vibraciones en nuestro cuerpo, consiguiendo de este modo optimizar nuestro rendimiento y alargando en gran medida la fatiga muscular. El enfoque de esta bici se completa con otros detalles coherentes con su carácter granfonfo: desarrollos compact, manillar también compact y cubiertas de ancho 25C.