Probamos el casco semi-aero de la filial de Trek, un modelo de grandes acabados y peso ajustado.

El Ballista es un casco aparecido este año en la gama de Bontrager. Este modelo viene a completar la oferta de cascos de la marca con la incorporación de un casco semi-aero, muy de moda entre los profesionales desde hace un par de años. El Ballista lo usan los ciclistas del Trek Factory Racing, sobre todo como casco para la temporada invernal y de primavera. Es, como se puede observar, un casco que se sitúa a medio camino entre el casco aero para contrarreloj y el modelo convencional totalmente aireado. El Ballista cuenta con excelentes acabados y un peso muy ajustado para tratarse de un modelo de esta categoría. Un punto siempre a favor de las marcas estadounidenses es que la horma suele ser muy generosa y holgada, muy cómoda, sin apenas incomodidades ni puntos de presión indeseables. El que se ofrezca en tres tallas (S, M y L) es otro punto a favor. Además, cuenta con amplias tiras reflectantes en los costados, perfectamente acorde con su categoría de casco de invierno.

ballista 012

El Ballista cuenta con almohadillas de repuesto y funda.

En marcha
Para el diseño del Ballista, los creadores de Bontrager han tratado de huir de la forma tipo huevo que suele ser característica de este tipo de cascos y que, generalmente, no resulta demasiado favorecedora. Para ello han incluido unas amplias entradas de aire en la zona frontal, más unos respiraderos en la parte superior. Entendemos que lo que se busca con este diseño es compaginar la protección extra al frío y la lluvia que debe ofrecer este tipo de cascos con una ventilación lo más adecuada posible. En definitiva, estos cascos plantean un problema de polivalencia, ya que si se hacen excesivamente cerrados, sin apenas entradas de aire, su uso se limitaría mucho a jornadas de invierno, y eso los haría menos atractivos. Este es, en nuestra opinión, el punto clave de este y el resto de los cascos de este estilo: que no sean excesivamente específicos y puedan usarse también en días de calor moderado sin que la cabeza se nos recaliente en exceso. El Ballista logra bastante bien este objetivo, con el añadido de que sus aireaciones externas están estratégicamente colocadas para evitar en lo posible la entrada de agua en caso de lluvia. La forma interior del casco cuenta además con unas canalizaciones que pretenden crear una zona de paso de aire dentro de nuestra cabeza y evitar así la acumulación del sudor.

En el aspecto práctico, y esto es algo que suele ocurrir en la mayoría de los cascos de este estilo, el Ballista plantea inconvenientes como el de la colocación de las gafas. Sin las entradas de aire convencionales no hay forma de colocar las gafas en el casco, ya que no hay por dónde sujetarlas. En cuanto al sistema de ajuste y de retención, el Headmaster II de ruedecilla es muy progresivo y fácil de manipular en marcha, y cuenta con tres puntos de anclaje en la parte trasera para adaptarlo mejor al usuario. Lo que menos nos ha gustado de este casco han sido las correas de sujeción. Nos han parecido algo endebles, de un tacto poco sólido, y se arrugan con cierta facilidad. Esto es algo que nos parece extraño, porque en otros cascos de Bontrager no habíamos observado este problema.

¿Para quién?
El Ballista es un gran casco dentro de la categoría de modelos semi-aero. Un casco de muy buenos acabados y con la clásica horma holgada y cómoda de Bontrager. Es un casco idóneo si lo que queremos es precisamente un casco así. En principio, lo recomendaríamos a usuarios expertos y a quienes hagan muchos kilómetros en invierno.

Lo mejor: Comodidad de la horma. Peso.
A mejorar: Las correas son poco sólidas.

FICHA TÉCNICA:
Casco: Semi-aero
Cierre: Headmaster II
Tallas: S (51-57 cm), M (54-60 cm) y L (58-63 cm)
Colores: Negro, amarillo flúor, blanco-plata y blanco (Trek Racing Team)
Incluye: Funda textil y almohadillas de repuesto
Peso comprobado: 301 gramos (talla L)
Precio: 199,99 €
Más información: www.bontrager.com