La marca italiana adapta al ciclismo la nueva tecnología de producto Gore-Tex, que dota su chaqueta más ligera y compacta de una duradera protección contra la lluvia.

La empresa de referencia en tejidos impermeables, cortaviento y transpirables Gore-Tex ha anunciado una nueva tecnología de producto dirigida a deportes muy aeróbicos y de alto esfuerzo como el ciclismo, la Gore-Tex Active.

Hasta ahora, las prendas transpirables e impermeables funcionaban más o menos de la misma forma: una membrana impermeable y transpirable se lamina entre una capa de tejido exterior DWR (Durably Water Resistant) y una tela forro, ambas destinadas a aislar la membrana y evitar que entre en contacto con agentes contaminantes o abrasivos. Pero ahora Gore-Tex dice haber cambiado esta concepción.

La nueva tecnología es realmente la misma que la Gore-Tex Active ya existente, de donde saca el nombre, pero el cambio más significativo que anuncia respecto a la versión Active estándar es que la propia membrana actúa como capa exterior gracias a lo que Gore-Tex llama “permanent beading surface”, que hace que el agua se junte en gotas y resbale por la prenda.

La apuesta de Castelli con esta nueva tecnología es la chaqueta Castelli Idro, hecha para el ciclista en busca máximo rendimiento. Se anuncia con un peso de 149 gramos en talla L y doblada debidamente no ocupa más de medio bolsillo del maillot. Ha sido diseñada poniendo gran énfasis en la ligereza y mínimo volumen, de forma que tiene una construcción minimalista. El ajuste anatómico de la prenda previene que se hinche y, por tanto, reduzca la velocidad del ciclista. Aun así, sigue siendo reflectante, para mantener la seguridad del usuario, y dispone de una apertura con cremallera para acceder a los bolsillos del maillot.