Un gran tramo final ha aupado a Jonathan Castroviejo hasta la medalla de bronce en la contrarreloj del Mundial de Doha. En la primera jornada con algo de público junto a la línea de meta, el corredor vasco de Movistar se ha subido por fin al podio de una gran cita internacional. Y lo hace justo un mes después de proclamarse Campeón de Europa en Plumelec (Francia).

Porque en el kilómetro 27, Castroviejo iba sexto y la medalla de bronce –oro y plata ya eran inalcanzables a aquellas alturas de la película- se quedaba a cuatro segundos. Exactamente la misma distancia por la que Chris Froome le quitó ese mismo metal en los Juegos de Río. Pero esta vez, por fin, ha sido diferente. Bajo una temperatura de 38 grados y una humedad cercana al 50% que hacía la prueba verdaderamente sofocante, Castroviejo no sólo ha remontado esa exigua diferencia, sino que además ha sido capaz de sacar cinco segundos a Maciej Bodnar en la línea de llegada.

Sin duda se trata de una liberación para el de Getxo, que además se enfrentaba a un circuito que no se adaptaba especialmente bien a sus condiciones: “No era el que mejor me venía, pero es cierto que últimamente estoy haciendo bien todo tipo de cronos. Las más duras, las técnicas, las que son más sinuosas y con repechos… estoy muy contento”. No es para menos. Castroviejo ya tiene su presea, y bien merecida.

Tony Martin, un avión

Pero si alguien ha asombrado a todo el mundo con su rendimiento ha sido hoy Tony Martin. El alemán se viste por cuarta vez en su carrera con el arcoíris, e iguala a Fabian Cancellara con la diferencia de que el suizo cuelga la bici a finales de este año y al alemán, que cambia Etixx-QuickStep por Katusha en 2017– todavía le restan unos cuantos de trayectoria profesional. Martin ha sido el único en bajar de 45 minutos con un final de 44’42”, en parte gracias al cambio de postura aerodinámica. O, mejor dicho, de volver a su posición de siempre tras haberla cambiado –con poco éxito- a primeros de 2015.

rich4_castroviejo

Si alguien calcula la media, verá que le salen 53,6 km/hora. Es real. Martin ha sacado 45” a Vasil Kiryenka, que defendía el título logrado el año pasado en Richmond. Una barbaridad, porque además ha sido el único que ha perdido menos de un minuto. El ‘Panzer’ ha vuelto y, probablemente, para quedarse: “Es increíble, algo asombroso para mí. No había tenido un buen año, me he empezado a encontrar bien a finales de verano y culminarlo así es algo impresionante”, ha admitido tras la prueba.

España se va con premio

Con el bronce de Castroviejo, España ya se asegura que no saldrá de vacío de Doha y cumple, con este, cinco años seguidos obteniendo al menos una medalla en la cita. La última vez que la delegación española se quedó sin un solo metal fue en 2011, en Copenhague. Desde entonces, en todas las ediciones ha sumado al menos una medalla. Durante los últimos tres años el resultado ha sido el mismo: un bronce. Veremos si las pruebas en ruta añaden alguna presea más al medallero.

Porque la crono masculina absoluta de hoy marca ya el ecuador de un Mundial que hasta ahora estaba siendo recordado por las calles desiertas, los sofocos por el calor y los problemas de la organización. Para España, a partir de ahora, también tendrá el recuerdo del bronce de Jonathan Castroviejo. Una medalla que supone un grito de liberación para él y una alegría para muchos seguidores que habían visto, también impotentes, cómo se le escapaban dos ocasiones en Richmond y Río. Ahora es campeón de Europa y medallista Mundial. Como merece.