En 2010, Mark Cavendish ya era el mejor velocista del mundo. Se presentó en la Clásica de Almería con un HTC de segundo nivel en el cual faltaban sus mejores lanzadores, necesitado de una victoria en la Rambla Federico García Lorca para contradecir a quienes le acusaban de haberse relajado de más ese invierno. Una bala neerlandesa llamada Theo Bos le apartó del triunfo y marcó un hito más en una primera mitad de año aciaga que terminó con Cav mostrando dos dedos de desquicio en el Tour de Romandía.

Cinco años después, el británico regresa a la prueba almeriense. Viene confiado tras triunfar en Dubai y contará con la ayuda del elemento clave de su treno, Mark Renshaw; le faltará Fabio Sabatini, enfermo, pero tendrá a Julian Alaphilipe y Zdenek Stybar para reemplazarle. Frente a él, un contingente de velocistas encabezado por Juanjo Lobato (Movistar), quien ya estuvo cerca de derrotarle en los Emiratos, y una pléyade de extranjeros en la cual destaca Tyler Farrar (MTN) y Kenneth Vanbilsen (Cofidis).

El recorrido será propicio para la llegada masiva. Con salida y meta en la Avenida del Mediterráneo, una recta con ligera pendiente ascendente que perjudicará a los culos más gordos, el resto del recorrido huye del viento hacia carreteras interiores de cuestas amables y sólo se expone a la playa en los últimos 45 kilómetros. La prueba será grabada por Teledeporte, que la emitirá en diferido a las 20:00. 

Más información: Web oficial de la Clásica de Almería