| Time-Megève-Montblanc: Cicloturismo alpino |
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| Por David Suárez | |
| lunes, 22 de junio de 2009 | |
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Tras el paréntesis del año pasado –en el que algunas obras en la carretera obligaron a cambiar el recorrido– este año la Time-Megève-Montblanc retomaba su itinerario original. En el mismo encontramos hasta cinco puertos de montaña de primera categoría en apenas 140 kilómetros. Se trata pues, de una auténtica marcha de montaña digna de localizarse en los Alpes. Salimos puntuales, y enseguida nos empiezan a adelantar muchísimos participantes. La salida es rapidísima, los diez primeros kilómetros son cuesta abajo y eso, unido a las ganas de la gente, hace que se ruede a mil por hora, aunque no vemos ninguna imprudencia. Enseguida giramos a la izquierda y nos adentramos en las inmediaciones del primer puerto del día. El Aravis es todo un puerto de primera categoría, con unos primeros kilómetros favorables y en los que apenas toca el sol y unos siete kilómetros duros donde nos enfrentaremos a pendientes mantenidas del 6 y el 8%. La Croix Fry Poco a poco, vamos dejando las altas velocidades y vamos girando hacia la izquierda para establecer el bucle en ese sentido e iniciar la ascensión a la Croix Fry. En los primeros kilómetros la subida es suave y podemos aprovechar para tomar algo de alimento. Aquí, en los Alpes, las marchas son así: o subes o bajas, apenas encontramos tramos llanos. Llegamos a la cima bastante cansados pero enteros. Aquí sí que aprovechamos el nutrido avituallamiento y rellenamos bidones de agua. El calor aprieta ya sin concesiones y nos preparamos para iniciar un corto pero intenso descenso que nos llevará, de nuevo, a ascender el col del Aravis, pero esta vez por la vertiente contraria. ¡Apenas llevamos 55 kilómetros de marcha y ya sumamos más de mil quinientos metros de desnivel! Tomamos el Aravis en su vertiente norte y en sus últimos cinco kilómetros. La pendiente es suave y los dos últimos kilómetros nos ofrecen un paisaje maravilloso con el nevado macizo del Montblanc, en lontananza, presidiendo nuestra ascensión. "Mejor nos volvemos ya..." La bajada del Aravis es preciosa, aunque hay que tener prudencia en algún puente sin iluminar y en las zonas de umbría. Bajamos rápido y protagonizamos un pequeño "hachazo" en un falso llano en el que sorprendemos a un pequeño grupo. Cuando llegamos a Flumet, retomamos la carretera hacia Megève. Nos quedan diez kilómetros que pican para arriba y con el viento de cara. Nuestro ritmo es cansino, pero vamos bien. Al pasar un cruce, vemos por el rabillo del ojo a algunos ciclistas que vienen lanzados por nuestra derecha: son los primeros clasificados del recorrido intermedio que vuelan hacia la meta... ¡Algún año pedalearé tras su rueda! Más información: www.csportsmegeve.com |














