Galicia es conocida mundialmente por sus abruptas costas, por su marisco, por sus Rías, y por su mal tiempo. Pero en verano podemos encontrarnos con la agradable sorpresa de disfrutar de muchos días seguidos de buen tiempo, sin lluvia, sin calor sofocante y sin tanta gente como en otros destinos más explotados turísticamente.
Si además elegimos como destino las Rías Altas, nos encontramos con una
zona de costa que en nada tiene que envidiar en paisajes a sus vecinas
las Rías Bajas o a la supermasificada Costa Brava, con abundancia de
playas desiertas y de rincones paradisíacos. Pedalear por estos lares
es, por tanto, una delicia.
Al Noroeste de Galicia, en plenas Rías Altas, se encuentra la Villa de Cedeira, atravesada por el río Condomiñas y refugiada de un bravío Atlántico por una amplia bahía en forma de U que es un excelente refugio para los pesqueros que faenan en esta zona y para las playas inmensas de San Isidro y Vilarrube que posibilitan todo tipo de actividades en sus seguras, aunque muy frías, aguas, como vela, wind-surf, etcétera. El topónimo Cedeira tiene su etimología en el vocablo latino “cetaria”, con el que los romanos llamaban a las radas costeras hacia donde dirigían a los grandes cetáceos para cazarlos, como lo hacían en esta rada de Cedeira. La “Tierra de Cetaria”, como se la nombra en algunos textos medievales, abarca todas las costas que rodean la Ría de Cedeira, que es la más septentrional de las rías coruñesas y actualmente cuenta con cerca de 8.500 habitantes.

Cerca de Cedeira la costa cuenta con abundantes calas desiertas donde pescar, bucear o simplemente tomar el sol. También encontramos otros destinos atractivos para realizar excursiones, como la playa de Pantín, sede de un campeonato anual de surf, o la Serra da Capelada, un bonito entorno para la práctica del senderismo entre bosques y cruceiros y que cuenta con excelentes miradores sobre este verde rincón gallego.
Es precisamente esta Serra da Capelada uno de los mayores atractivos de la ruta que os proponemos en este número, pues la subida a la Garita de Herbeira, punto más alto de la Sierra, va a centrar la mayor parte de nuestro esfuerzo como cicloturistas. Vamos a iniciar, por tanto, nuestra ruta en el centro de Cedeira, donde, según dicen, se recogen los mejores percebes de Galicia, para salir por la AC-566 hacia el vecino pueblo de Ortigueira. El inicio de la ruta nos supone ya un primer esfuerzo, pues los primeros 4 km son siempre en subida, para luego continuar con un sube y baja constante, algo característico de este terreno y con lo que tendremos que luchar toda la jornada. Tras alcanzar la AC-862, entramos en una carretera con más tráfico que nos llevará ya todo el rato siguiendo la línea de costa hasta el Faro de Estaca de Bares. Estos kilómetros están también plagados de toboganes, aunque sin alcanzar en ningún momento una gran altitud. Así llegaremos hasta Porto Barqueiro, donde tomaremos un cruce hacia la izquierda para ir hasta Estaca de Bares.

Unión de mares
En Estaca de Bares el Cantábrico se pierde en el Atlántico, en una zona muy expuesta a los vientos atlánticos. Como bien se puede leer en un gran cartel junto al Faro, este punto es el más septentrional de la Península Ibérica, por lo que esta ruta cobra un interés especial. Antes de regresar es muy interesante, igualmente, tomar el desvío hasta el puerto del pueblo de Bares. El regreso hacia Ortigueira lo haremos por la misma ruta que hemos empleado para llegar hasta aquí.
Al llegar de nuevo a Ponte Nero (barrio de Ortigueira), tomaremos la CP-612 hacia Cariño, la localidad más cercana al Cabo Ortegal. En Cariño podremos avituallarnos o coger agua antes de iniciar la parte más exigente de esta ruta gallega, la subida a la Garita (o Vixia) de Herbeira. Esta subida, por una carretera estrecha pero en buen estado, nos conducirá al punto más alto de la Serra da Capelada, donde el litoral surge del mar para elevarse hasta los 614 metros de altitud, constituyendo los acantilados más altos de Europa Occidental. Es interesante, igualmente, esta zona de la península pues aquí se pueden ver al aire libre rocas del manto terrestre, como serpentinitas o eclogitas, muy raras de ver en otros lugares.
Una vez alcanzada la cima de esta ascensión (descrita en el recuadro adjunto), descenderemos hasta un cruce que, si tenemos tiempo, nos lleva al pintoresco pueblo de San Andrés de Teixido. Es casi obligatorio visitar este lugar y su ermita, pues la leyenda dice que "a San Andrés de Teixido vai de morto quen non foi de vivo" (a San Andrés de Teixido va de muerto quien no fue de vivo), y si alguien no acude a su romería en vida regresará reencarnado en un lagarto, un sapo o una culebra.

Una fiesta singular
Y si visitamos esta Sierra hacia finales de junio tendremos la ocasión de admirar una fiesta singular y que atrae a muchas gentes por su vistosidad: “a rapa das bestas”, cuando los mozos de la zona suben por el monte para reunir a los numerosos caballos salvajes que pastan por la zona y así marcar a los nuevos potros y recortarles las crines a los viejos (de ahí el nombre del rito).
Es importante, tanto si recorremos la Sierra de la Capelada en bici o hacemos una excursión a pie, saber que el viento y la niebla son muy frecuentes aquí, pues el aire húmedo del Atlántico asciende bruscamente por sus escarpados acantilados enfriándose rápidamente dando lugar a una niebla orogénica que se forma casi a diario, por lo que es mejor subir por la mañana si no queremos encontrarnos con la decepción de no poder apreciar las excelentes vistas desde ahí arriba. Tras una última ascensión cerca de San Andrés de Teixido ya no nos resta más que descender por una carretera de poco tráfico hasta Cedeira para concluir la ruta.

La Garita de Herbeira
Esta subida, por la vertiente Este, que es la más dura, se inicia en el pueblo marinero de Cariño. Justo a la entrada del pueblo, a mano izquierda antes de la gasolinera, da inicio la ascensión por la carretera CP 2205. Es una carretera estrecha pero de buen asfalto. Al principio discurre bajo eucaliptos, hasta el km 4 aproximadamente. Luego aparecen los pinos para desaparecer totalmente el arbolado hacia el km 5 y medio, coincidiendo con lo más duro de la subida.
En la parte final se juntan las mayores pendientes (hasta un 17% al final de una recta) con la zona más expuesta al habitual fuerte viento de la zona, lo que hace la ascensión mucho más dura de lo que ya es de por sí. Es abundante también la niebla que se forma al chocar el viento húmedo del mar con una montaña de más de 600 m. En la Garita (a la que se puede acceder a pie desde la carretera) marca 614 m e indica que es el mayor acantilado de Europa occidental.

Datos de la subida:
Longitud: 8,2 km
Pendiente media: 7%
Pendiente máxima: 17%
Desnivel: 582 m
Altitud: 588 m
FICHA DE LA RUTA
Dificultad: Alta, teniendo en cuenta la subida a la Garita de Herbeira.
Distancia: 115 km.
Estación del año apropiada: Cualquiera, pero procurando elegir un día de poco viento.
Puertos: Garita de Herbeira (1ª) y numerosas pequeñas cotas.
Paradas recomendadas: Bares, Cariño, Garita de Herbeira, San Pedro de Teixido
Desarrollo mínimo adecuado: Triple plato o compact 34x25 para la subida a la Garita de Herbeira, sobre todo si hace viento fuerte, si no queremos tener que echar pie a tierra.
Otros: Hay numerosas fuentes por el camino, además de pueblos, por lo que con un bidón nos valdrá. Eso sí, en la subida a la Garita no hay fuentes.
Cómo llegar: Cedeira se halla en la costa norte de la provincia de A Coruña, dentro de la ría de su nombre, que pertenece al conjunto de las Rías Altas. La C-646 parte de Narón junto a Ferrol y llega a Cedeira por la costa, por Valdoviño y Vilarrube, con un recorrido de 32 kilómetros.
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