La rueda de nuestra bicicleta es un elemento básico que influye directamente sobre la tracción, frenado, velocidad y seguridad. Las ruedas son las zapatillas de cualquier ciclista, por lo que su elección es una cuestión personal que dependerá de las necesidades de cada terreno en particular. Y es que no tiene nada que ver una rueda de carretera con una de montaña, por lo que adaptar nuestras ruedas a las irregularidades de cada terreno es muy importante.

Las ruedas se componen de los siguientes elementos: llanta, buje, radio, neumático y cámara de aire. En este artículo vamos a centrarnos en las llantas, elemento estructural de la rueda de nuestra bicicleta. Las llantas son la parte metálica sobre la que se asienta el neumático y mediante los radios se conectan con el buje central de la rueda. Existen distintos tipos, tamaños y marcas de llantas, como por ejemplo las llantas para bici Fulcrum, en boca de todos últimamente debido a su calidad y apuesta por la innovación.

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Las llantas de perfil alto tienen radios más cortos lo que incrementa la rigidez.

Material
En lo que se refiere al material, la mayoría de llantas actualmente se hacen de aleación de aluminio, ventajoso debido a su ligereza y durabilidad. Por otro lado, las llantas de perfil alto suelen ser de carbono y son aquellas que sobrepasan los 40mm, tal y como podemos observar en la foto. Este tipo de llantas suelen ofrecer una mayor rigidez por lo que pueden permitirse una menor cantidad de radios, así como radios más cortos. Aunque estas llantas tengan más cantidad de material pueden llegar a ser más ligeras gracias al carbono. De todos modos, la gran ventaja está en que son más aerodinámicas, ofreciendo una menor resistencia al aire debido a sus radios cortos. Gracias a esto podremos alcanzar velocidades más altas, siendo este factor más influyente que la ligereza de la rueda por ejemplo, al contrario de lo que muchos creen.

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El tamaño de la rueda varía principalmente en función del tipo de bicicleta.

Tamaño
Por otro lado debemos fijarnos en el tamaño. Las llantas de carretera suelen ser de tamaño 700C, lo que equivale a 700 milímetros aproximadamente. Otras bicicletas como las específicas para Triatlón pueden ser de 650, o de 27 pulgadas en caso de las más antiguas. En lo que se refiere al ancho suelen oscilar entre 18 y 23 milímetros, por lo que el tamaño de una llanta estándar para carretera podría ser de 700 x 23. Las bicicletas de paseo presentan llantas más anchas que las de carreras (entre 25 y 28). Las llantas de las bicicletas de montaña, sin embargo, están más preparadas para las irregularidades del terreno por lo que son más anchas y con un diámetro más pequeño, siendo el diámetro standard de 26 pulgadas, aunque también las hay de 27.5 y 29.

Llantas y frenos
En general existen dos tipos de frenos para bicicletas, de disco y de llanta. Los frenos de llanta son los más habituales. Su nombre se debe a que la fuerza de frenado se aplica por la fricción de las almohadillas sobre la propia llanta giratoria, frenando así la bicicleta. Este método supone un mayor desgaste de la llanta con el paso del tiempo. Los frenos de disco o de aro, sin embargo, aplican la fuerza de frenado en el aro de la rueda. En definitiva, la llanta es un elemento clave en la rueda de una bici por lo que deberemos tener especial cuidado en su elección y mantenimiento ¿Y tú, qué tipo de llanta prefieres?