Las antesalas son esas habitaciones en las cuales las personas se miran al espejo, se arreglan la ropa, se atusan el pelo, se ponen nerviosas y repasan una y otra vez lo que dirán al llegar a la sala principal. El Critérium du Dauphiné es la antesala del Tour de Francia, y en él presenciamos los ensayos de varios aspirantes a todo en julio.

Romain Bardet (Ag2r) se impone en la quinta etapa de Dauphiné 2015

Romain Bardet (Ag2r) se impone en la quinta etapa de Dauphiné

El monólogo de Bardet

Fue la sorpresa agradable. Apareció en la quinta etapa, réplica exacta de la decimoséptima del Tour. Atacó en los últimos compases del Col d’Allôs y generó una sólida ventaja respecto al grupo guiado por Sky en la cuesta abajo estrecha, parcheada y llena de gravilla, jugándose el tipo por una victoria que atrapó escalando con serenidad el postrero Pra-Loup. “Una liberación”, aseveró. “Después de tanto tiempo siendo tercero, cuarto o quinto tras los mejores, es una alegría ser capaz de llegar a meta antes que ellos alguna vez. Ganarles de esta forma, à la pedale, es fundamental”.

El monólogo de Bardet no tuvo continuidad en las tres jornadas posteriores debido a una caída en la siguiente a su puesta en escena. Fue el típico golpe seco en una curva rápida y complicada de negociar; poco para lesionarse, suficiente para resentirse. Logró acabar sexto de la general mientras el teórico líder de su Ag2r para el Tour, Jean-Christophe Péraud, sólo era 31º. Sin embargo, preguntado por el particular, Bardet replicó con elegancia que su veterano coequipier había trabajado para él durante toda la semana y mantenía intactos sus galones para julio.

Valverde y Nibali lideran la fuga de la sexta etapa de Dauphiné

Valverde y Nibali lideran la fuga de la sexta etapa de Dauphiné

El número de Nibali y Valverde

Por alguna razón, quizá la ausencia de un patrón claro, tal vez la latencia de rivalidades deportivas, a lo mejor el gusto por la ofensiva de los actuales cabezas de cartel, esta temporada estamos viendo carreras preciosas. En la sexta etapa de Dauphiné, por carreteras alpinas pese a no superar en ningún momento los 1320 metros de altura sobre el nivel del mar, quebrada y mojada, Vincenzo Nibali y Alejandro Valverde fueron a la aventura con la buena compañía de Rui Costa, Tony Gallopin y Tony Martin. ‘Lo Squalo’ marchaba tan fuerte que “costaba seguir su rueda” según el francés de Lotto; sin embargo, la victoria de etapa se escapó a manos del resolutivo exarcoíris luso. Al menos logró colocarse líder de la carrera…

Vincenzo Nibali, de amarillo  en junio

Vincenzo Nibali, de amarillo en junio

El número de Nibali y Valverde fue un test efectivo para sus protagonistas e impactante para sus contrincantes. Ambos pasaron toda la semana con ese estado de ánimo juguetón. Al italiano lo pudimos ver abriéndose en Pra-Loup antes de rebasar el umbral del sufrimiento ante los tirones ajenos; el murciano realizó dos demarrajes ayer camino de Modane Valfréjus, siendo el último de ellos abortado precisamente por Nibali. Los dos parecen estar en plena forma, con la chispa adecuada de cara al inminente Tour de Francia.

Chris Froome y Tejay Van Garderen se saludan

Chris Froome y Tejay Van Garderen se saludan

Los dos diálogos de Froome y Van Garderen

El excelente desempeño de BMC en la crono por equipos de Montagny, ¡por algo son campeones del mundo de la especialidad!, colocó a Tejay van Garderen en ‘pole position’ de cara a la montaña. Tomó el maillot amarillo y no lo soltó hasta la última raya de meta, en la cual se lo arrebató un Chris Froome que lo redujo y derrotó en los finales en alto definitivos de Saint-Gervais Mont Blanc y Modane Valfréjus, bien apoyado por Sky. En algunos momentos de sus duelos mano a mano hablaban, como pactando una rendición, pero no hubo acuerdo posible que no fueran los 10 segundos por los que el anglokeniano se impuso en la general final.

Los dos diálogos de Froome y Van Garderen dijeron muchísimo bueno para los interlocutores. El ciclista de Sky ofreció una prestación ganadora y solvente tras sus numerosos chascos de primavera. Mientras, el estadounidense reencontró una sensación, la de disputar una victoria de primera división sin sufrir a cola del grupo de favoritos, que experimenta menos a menudo de lo que debería el líder de una escuadra de la categoría y el presupuesto de BMC. Ambos se hinchieron de confianza de cara a julio, igual que un Rui Costa que completó el podio desplazando a última hora del mismo a Beñat Intxausti, regular y brillante durante la semana.