Probamos este curioso complemento que permite adaptar unos guantes finos en un modelo perfecto para combatir el frío intenso.

En este artículo analizamos un producto diferente que sirve como complemento de invierno para unos guantes finos e incluso de verano. Se trata de los Finger Jacket, unos cubre-guantes, ideados como capa externa con membrana anti-vuiento y anti-lluvia. La propuesta de la firma suiza especializada en guantes es bastante original y busca que el usuario pueda convertir cualquier guante ligero o de verano en unos guantes perfectos para pedalear bajo el frío más intenso.

Los Finger Jacket se han concebido como una membrana de protección extraíble. Son muy finos, ligeros y compactables. A bote pronto, deducimos que su principal aportación es el de la versatilidad. La posibilidad de poderlos poner y quitar con facilidad, los convierten en un accesorio muy práctico para largas pedaladas en las que las condiciones meteorológicas puedan ser muy variadas. A nivel de diseño destacaríamos dos aspectos; por un lado, la forma de membrana que obliga a colocar los dedos índice a meñique de dos en dos. Por otro lado, la parte central de la palma dispone de vaciado que permite airear y aligerar el conjunto y disfrutar del acolchado del sotoguante.

En marcha
Lo cierto es que el producto de Hirzl tiene algunos aspectos realmente interesantes. El diseño en membrana (tipo manopla, dividida en dos) es algo incómoda porque obliga a variar en parte la forma de agarrar el manillar. Sin embargo, este diseño permite que sea mucho más fácil quitarse (e incluso ponerse) los Finger Jacket en marcha. Por otro lado, el puño elástico, de cierta holgura y sin cierre de velcro, permite una fijación suficiente pero no excesiva, lo que también favorece el proceso de “quita y pon”.

En la zona del pulgar encontramos el clásico revestimiento de tejido mullido, pensado para secarnos el sudor. La membrana del dorso es ligera y compactable, y también eficaz en lo suyo: protegernos del frío y una posible lluvia. Si combinamos los Finger Jacket con un sotoguante ligero, la sensación de protección al frío es la misma, quizás mayor, que con unos guantes típicamente de invierno. A nosotros ha parecido que la combinación mejora incluso la sensación de ligereza y tacto. Al menos, hemos encontrado esta combinación bastante menos rígida que algunos guantes de invierno. En definitiva, si descontamos el tema de la adaptación a la posición de los dedos en membranas, las sensaciones con los Finger Jacket han sido bastante buenas.

El coste de este producto es bastante asequible y, sobre todo, incrementa la versatilidad sobre la bici, con la innegable ventaja de poder adaptar el abrigo de nuestras manos en función de los cambios de temperatura. También pueden ser un complemento idóneo para llevarlo en jornadas de verano en alta montaña, donde la meteorología puede cambiar rápidamente y un buen chaparrón nos puede pillar desprevenidos. Sin duda, todo esto es posible gracias a su poco volumen, que permite que apenas ocupen espacio en los bolsillos traseros. Por otro lado, cabe destacar que el tallaje es bastante convencional. Decimos esto porque los guantes Hirzl, al menos otros modelos que hemos probado anteriormente, tallan muy pequeño. En el caso de los Finger Jacket el tallaje que hemos probado era el habitual que usamos con otras marcas.

¿Para quién?
Un accesorio que resulta bastante útil en jornadas donde las condiciones meteorológicas sean muy cambiantes. Nos permite cubrirnos las manos y protegerlas del frío y la lluvia, independientemente de que debajo llevamos unos guantes largos o cortos. Su facilidad de poner y quitar, junto son su poco volumen, es su mejor virtud. La pega es su diseño en forma de membrana que une los dedos de dos en dos.

Lo mejor: Poco volumen, versatilidad.
A mejorar: El diseño de los dedos, algo incómodo.

FICHA TÉCNICA
Composición: Poliéster (97%), Spandex (2/), Silicona (1%)
Dorso: membrana anti-viento y anti-lluvia
Color: negro
Tallas: S a XXXL
Precio: 24,99€
Distribuye: www.alpcross.com