El estatus es una cualidad que no se entrena sino que se posee e impacta directamente en el rendimiento de un ciclista. Se requieren años de buenas prestaciones y comportamiento adecuado a las normas de ese complejo grupo social denominado pelotón para ascender dentro de esa jerarquía que en sus niveles superiores otorga patente de corso para moverse en el grupo y actuar a voluntad, mientras que en los inferiores limita y cohíbe. El crecimiento deportivo de un ciclista está ligado también a escalar dentro de esta pirámide. Porque, grosso modo, el estatus del neoprofesional comporta bajar al coche a por bidones, trato desdeñoso incluso por parte de los compañeros y recibir reprimendas si aumenta el ritmo a destiempo. Mientras, el estatus de un gregario veterano permite ejercer de capitán de ruta dentro del equipo y negociar con los otros el desarrollo de la carrera. El de Cancellara concede, directamente, la opción detener la carrera cuando uno quiera.

Warren Barguil tiene estatus bajo. No lleva ni tres años en primera división, casi no ha disputado objetivos grandes, y cuando lo hace suele ser en solitario, poco o nada arropado, porque él es escalador y la naturaleza de su Giant-Alpecin es rodadora. En un grupo que suele juzgar por apariencias, su equipación sobra en la montaña o en la pelea por la general. Por eso ayer, cuando tocó hombros con Van Garderen y, descontrolado, chocó con Geraint Thomas mandándolo contra un poste de luz, los demás expresaron sin cortapisas su desaprobación. “Hay corredores que se meten a estorbar sin jugarse nada y ponen en riesgo a los demás”, aseveró Nairo Quintana, uno que ha sabido ganarse el estatus con arte callejero. “Debería haberse quedado en su posición dentro del grupo, que iba octavo o décimo. Era un descenso compicado y tocaba ir en fila india”, censuró Thomas. Afortunadamente, la espectacular de la caída del galés de Sky se saldó con apenas unos arañazos.

Rubén Plaza tiene un estatus cómodo; su problema era el rol. Dentro del pelotón es un ciclista respetado, asentado por mor de casi década y media de profesionalismo. No obstante, el papel que lleva representando durante años no le permitía alcanzar la gloria. Sus cinco años en la estructura Movistar Team, a la que regresó tras purgar en Portugal una vinculación con la Operación Puerto que en 2009 fue desmentida por la RFEC, se desempeñó como gregario, realizando actuaciones de mérito como el inolvidable jaque a Sky en el Tour de 2013 pero sin alcanzar victorias más que en carreras menores. Este invierno fichó por Lampre-Merida para hacer lo mismo; sin embargo, la retirada de Rui Costa le abrió un escenario distinto. “Es la primera vez que tengo libertad para pelear por victorias en el Tour”, contó. A fe que lo ha hecho: se coló en la fuga del sábado, lo intentó sin éxito el domingo y ayer, pese a encontrarse “cansado”, lo probó de nuevo porque, como le dijo a su director Philippe Mauduit, “nunca se sabe”. La providencia, las piernas y el arrojo le brindaron una victoria que supone el colofón a una vida deportiva procelosa, compleja y meritoria como pocas.

Peter Sagan tiene un estatus demasiado alto. Ayer todos le vigilaban como si su rueda fuera la piedra filosofal. Fue este empeño por el eslovaco lo que permitió a Plaza aprovechar su gas para marcharse y atrapar la victoria. Esencialmente, si el ciclista de Tinkoff-Saxo no gana más es no tanto por torpeza como porque no le permiten un centímetro de más. El ciclismo es así. Parte de la grandeza del campeón radica en ser capaz de imponerse cuando los demás corren contra él. Cuando Sagan consiga esto pasará de superclase a mejor ciclista del mundo. Por lo pronto, ayer dejó para el recuerdo un descenso extraordinario camino de Gap.

Hoy toca jornada de descanso, tregua antes de unos Alpes que prometen guerra cuesta arriba y cuesta abajo.

El Tour de Francia es retransmitido en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 14:00. Podéis encontrar las altimetrías en inrng y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #TdF2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Tour.

  • Marco

    Lo que hacéis para inventaros un artículo. Si Warren Barguil tiene bajo estatus porque siempre va solo en las subidas, tambien lo tiene que tener Alberto Contador ¿no? O lo habéis visto subir acompañado en el Giro o en este Tour?

    • Hola Marco! Verás: Barguil tiene un estatus bajo porque jamás ha estado disputando una general, es joven y no particularmente conocido. Que vaya solo es circunstancial y no ayuda.
      Por otra parte, te garantizo que a los rodadores les molesta ver escaladores delante en las etapas llanas, y viceversa en la montaña. Aunque Barguil no sea precisamente un esprínter, el mero hecho de pertenecer a Giant hace que lo consideren más débil subiendo y menos pertinente en el grupo que si fuera, por ejemplo, un Sky.
      Gracias por leer. Salud!