Andy Rihs es un multimillonario suizo. Entre sus muchas inversiones está la marca de bicicletas BMC y su equipo, BMC Racing Team. No obstante, para él el ciclismo no es una cuestión empresarial, sino de filantropía. En ese marco impulsó en su día la construcción del primer velódromo olímpico de Suiza en Grenchen, una ciudad de 16000 habitantes al norte de Berna, con 250 metros de longitud y una fundación consustancial de amparo a jóvenes talentos.

No podía ser sino en Grenchen que un ciclista de BMC, Rohan Dennis, atacara el récord de la hora de Matthias Brändle. Una semana después de que fracasara Jack Bobridge, el ganador del pasado Tour Down Under triunfó al registrar 52,491 kilómetros por los 51,825 que realizó en su día el austríaco de IAM. “Sinceramente, no lo he disfrutado. Me ha dolido mucho”, reconocía el ejecutivo agresivo en rueda de prensa. Su Trackmachine funcionó a la perfección pese a que su táctica estuvo cerca de errar: a los treinta minutos tenía una proyección de 52,805 kilómetros que no se mantuvo.

 

 

El siguiente es la fila es el neerlandés Thomas Dekker, quien atacará la marca recién fijada por Dennis el próximo 25 de febrero en Aguascalientes (México). Después vendrá Bradley Wiggins, que estos días compite en Qatar y comentó la pugna por el récord de la hora con VeloNews. “La gente subestima este esfuerzo. Yo quiero centrarme en él, tener seis u ocho semanas tras París-Roubaix [su última aparición como ciclista de carretera] para prepararme”. Entonces, ¿cuándo será tu intento? “A principios de junio. Ya diremos la fecha, dependerá de la televisión”.