Seleccionamos las pruebas cicloturistas más interesantes y duras del calendario internacional para este año que estrenamos.

El turismo deportivo es cada vez más un gran reclamo para que ciudades y regiones atraigan turistas. El ciclismo es uno de los grandes mercados de ese turismo deportivo y mueve millones de euros. En este texto damos detalles de algunas de las pruebas más relevantes, exigentes o curiosas que se pueden encontrar en el cicloturismo internacional.

1. Cape Down Cycle Tour (Ciudad del Cabo, Sudáfrica)

Probablemente esta prueba sea la más multitudinaria de cuantas de celebran en el mundo. Las cifras oficiales de participación aseguran que más de 30.000 ciclistas se dan cita en esta prueba cuya fecha de inicio data de 1978. Además forma parte del UCI Golden Bike, un circuito mundial de pruebas ciclodeportivas auspiciado por la UCI y en el que se encuentra la Quebrantahuesos española. La prueba engloba varias pruebas en otras categorías y disciplinas: triciclos, carreras júnior, MTB… en un fin de semana de gran celebración ciclista. El recorrido es muy agradable y sin grandes dificultades. La ruta larga de 110 km plantea un recorrido ondulado hacia el sur, hasta el extremo meridional de la península del Cabo. Una ruta preciosa, plagada de repechos y con el valor añadido de disfrutar de las carreteras cortadas. Una gran ocasión para hacer turismo con la excusa de practicar nuestro deporte favorito.

2. Gran Fondo Stelvio Santini (Alpes, Italia)

Si lo que buscamos es épica, tradición y cumbres famosas para los aficionados al ciclismo, esta es nuestra marcha. La GF Santini Stelvio cuenta en su recorrido largo con dos de los pasos de montaña más famosos de la historia del ciclismo: el Mortirolo y el Stelvio. Dos puertos muy diferentes, con trayectorias muy diferenciadas en la historia del Giro de Italia, pero que representan un reto de mucho nivel para cualquier ciclista. Enfrentarse a las durísimas rampas sostenidas por encima del 12 % del Mortirolo, para finalizar la marcha tras coronar el impresionante Stelvio a más de 2700 m altitud. La organización dispone de tres recorridos, aunque solo el más largo de 150 km incluye el paso por el Mortirolo. Los otros dos (140 y 60 km) finalizan también en la cima del Stelvio.

3. Ariegéoise – Tarascon-Sur-Ariége (Pirineos, Francia)

Una marcha clásica que permitirá a los aficionados descubrir los duros y poco conocidos puertos del Pirineo Oriental. Unos 6.000 aficionados se dan cita cada año en la que es una de las ciclodeportivas con mayor tradición del calendario francés. La organización trata de variar los recorridos, con un abanico envidiable de posibilidades, para que los participantes no tengan que repetir las rutas de año en año. Colosos como el Plateau de Bielle y Pailhères se incluyeron en el recorrido XXL de 2016, mientras que para el próximo año se ha optado por una ruta totalmente distinta pero igual de dura: Col de Port, Col de la Core, Col de Latrape, Col d’Agnes, Port de Lers y final en Goulier-Niege. Más de 4.000 m de desnivel y 170 km en constante sube y baja por puertos realmente exigentes. La oferta de recorridos es enorme; con cuatro recorridos para que todo el mundo pueda participar del evento. La zona es preciosa y la organización aún mantiene ese espíritu organizativo propio de los clubs de toda la vida.

4. L’Etape du Tour (itinerante)

La organización del Tour de Francia aprovecha su enorme potencia mediática y de medios para plantear una de las marchas cicloturistas más grandes del panorama europeo. L’Etape du Tour es una prueba itinerante que desde 1993 replica el recorrido de una de las etapas de montaña del Tour de Francia. Este año toca ir a los Alpes y enfrentarse al mítico Izoard y la magnificencia de la Casse Déserte. Todo un hors categorie para los ciclistas que tengan la suerte de conseguir una plaza. Más de 10.000 aficionados del todo el mundo se reúnen año tras año bajo el logo del Tour de Francia, para disfrutar de las ventajas de un recorrido Tour: carreteras cortadas, buenos avituallamientos, muchas marcas apoyando, vehículos de asistencia… Por no hablar del plus que supone comparar nuestros tiempos con el que hacen los pros en la etapa oficial. Eso sí, tanto éxito y masificación complica la logística y encontrar una habitación cerca de la salida suele ser misión imposible. La mayoría de las plazas de venden a través de turoperadores oficiales que suelen ofrecer el pack completo de inscripción, alojamiento y viaje.

5. Marmotte Granfondo Alpes (Bourg d’Oisans, Francia)

La gran clásica entre las pruebas ciclodeportivas europeas. Quienes han participado aseguran que no es ni la mejor organizada ni la que más cuida al participante, pero tiene un punto a favor totalmente indiscutible: un recorrido que rebosa historia del ciclismo. Su ruta es ya famosa incluso entre los aficionados que no la han hecho: col du Glandon, Telegraphe, Galibier y Alpe d’Huez. Poco más de 5.000 m de desnivel que superar en 174 km, en una de las rutas más famosas y duras del mundo del ciclismo. Un graduado que todo aficionado al ciclismo debería intentar conseguir en algún momento. Eso sí, hay que estar atentos porque las 6.500 plazas disponibles suelen agotarse muy rápidamente a pesar del precio de 95 € la inscripción. Cabe destacar que la Marmotte siempre ha sido esta prueba alpina. En los últimos años, se está explotando esta franquicia que con el nombre de Marmotte organiza dos pruebas más: Marmotte Granfondo Pyrénées y Marmotte Granfondo Hochkönig (Austria).

6. El Tour de Flandes Cyclo – Oudenaarde (Bélgica)

Uno de los grandes monumentos del ciclismo cuenta con esta versión cicloturista que nos permite vivir en primera persona un ambiente y una carrera únicos en el mundo. El gran atractivo de esta prueba no son los muros adoquinados, ni las carreteras mayormente cortadas… El mayor atractivo es que se disputa el mismo fin de semana que la prueba profesional (el sábado, día previo). Esto nos permitirá disfrutar de una región, Flandes, donde el ciclismo es el deporte rey y toda la población se vuelca con la carrera más importante del año. En cuanto a la oferta ciclodeportiva (entre 40 y 55 €), la organización suele ofrecer tres recorridos: el más largo, de 239 km, es el mismo que cubren los profesionales, aunque los muros adoquinados están en los últimos cinco kilómetros aproximadamente. Si no queremos desgastarnos mucho, podemos optar por el recorrido medio (127 km), que suma todos los muros, e incluso el recorrido más corto, de 71 km. Quizás la mayor pega de esta marcha es la gran aglomeración de ciclistas (unos 16.000 participantes), que en ocasiones bloquean los estrechos pasos adoquinados.

7. Styrkeprøven – Trondheim (Noruega)

Una brevet de larga distancia es siempre una prueba muy especial. Los participantes luchan contra el recorrido, pero sobre todo contra sí mismos, contra sus limitaciones a lo largo de horas y horas de pedaleo… La Styrkeprøven es una prueba noruega de larga distancia que se celebra desde 1967 y que el año pasado entró a formar parte del Gran Fondo World Tour. La distancia más larga suma 543 km y unos 3.600 m de desnivel, que se deben salvar en un máximo de 36 horas. Una preciosa ruta entre la localidad de Tradenheim, al norte, y Kløfta, cerca de Oslo. Sin duda, una experiencia única la que nos ofrece esta exigente prueba ciclista que nos permitirá conocer unos paisajes realmente espectaculares.

8. Velothon Walles – Cardiff (Reino Unido)

Está claro que Reino Unido no cuenta con la tradición ni la orografía que tienen países como España, Francia o Italia. Sin embargo, en toda la isla británica la pasión por el ciclismo crece año tras año. De a mano de la franquicia profesional Velothon, la capital del país de Gales, Cardiff, acoge uno de los eventos cicloturistas más multitudinarios de cuantos se celebran en Europa. Casi 15.000 ciclistas se lanzan a las onduladas carreteras de Gales para disfrutar del ciclismo en dos recorridos no especialmente duros (140 y 110 km). La gran organización, zonas expo y las carreteras cortadas al tráfico son señas de identidad de las pruebas organizadas por la franquicia Velothon. Y esta del país de Gales representa una excusa ideal para hacer ciclismo en la gran isla británica. El precio de la prueba se sitúa en unos 80 €.

9. Campagnolo GFNY – Nueva York (EE. UU.)

La capital del mundo acoge desde hace unos años un marcha cicloturista  de gran éxito. Tal es así, que han generado una franquicia propia, GFNY, que organiza marchas en prácticamente todo el mundo, desde Colombia hasta Malasia, pasando por el Mont Ventoux. Incluso estuvieron en Barcelona celebrando una edición que no tuvo continuidad en 2015. Sin duda, la de Nueva York es la más exitosa de la serie, con miles de participantes y dos recorridos de media montaña (160 y 80 km) que siguen el curso norte del río Hudson. Firmas italianas como Pinarello y Campagnollo están muy implicadas en una marcha que se ha creado como paradigma del turismo deportivo. La salida organizada desde el puente George Washington es uno de los principales atractivos de una prueba. Aquí no encontraremos grandes puertos de montaña ni rampas imposibles. Aquí el gran aliciente es completar una ruta en bici por el centro de Nueva York y sus bellos alrededores. Eso sí, el precio es más que considerable: unos 280 €.

10. Tour du Mont Blanc Cyclo (Hauteluce – Les Saisies, Francia)

Solo de imaginarlo uno siente escalofríos: 330 km y 8.000 m de desnivel de una tacada. Esa exageración es lo que propone este Tour du Mont Blanc. Una ruta durísima en torno al imponente macizo montañoso del monte blanco y que incluye auténticos puertos de categoría especial, como el Grand Saint Bernard, el Petit Saint Bernard y el Cormet de Roseland, entre otros. Una aventura en bicicleta en la que podríamos participar en categoría de solo o en parejas por relevos por un precio 130 o 200 €, respectivamente. Medio millar de participantes se dieron cita el año pasado en esta prueba, aunque no sabemos cuántos completaron este superreto. En todo caso, hasta el 15 de julio hay tiempo para entrenar.