En el aparcamiento de un Super Sol de Mijas, sentado en el coche de MTN-Qhubeka, un técnico observa el mapa de la tercera etapa de la Vuelta a España con gesto crítico. ¿Va a ganar Kristian Sbaragli? “¿Eh?”, reacciona mientras sale de su trance. “Ah, hola, ¿qué tal estás?”. Y toma su papel. “No creo que gane nada en esta Vuelta. Piensa que sólo tiene una victoria en profesionales, y fue en Corea. Con un puesto entre los cinco primeros nos daríamos por satisfechos”. Aquel día fue sexto. El pasado sábado, en Murcia, fue quinto; ¡objetivo cumplido! Ayer lunes, retirados rivales de peso como Sagan, Bouhanni o Ewan y cribado el pelotón por el Alto del Desierto de las Palmas, Sbaragli hizo diana.

El velocista italiano sí confiaba en sus posibilidades. “Mi novia ha venido de Italia para ver esta etapa porque yo esperaba hacer algo bonito”, contaba sonriente en meta. ¿Cómo logró esa gran victoria? Lo resume su antiguo director, Manel Lacambra: “Sabe coger ruedas como nadie. Es inteligente y cada vez más fuerte”. La pasada temporada el técnico catalán decía que su entonces pupilo era “muy rápido y capaz de pasar la montaña”. También pronosticaba que estaría disputando ‘volatas’ con los grandes “en un par de años”. Falló por unos meses.

Volvemos a una salida de la Vuelta. Esta vez, un bulevar de Alhaurín de la Torre. El autobús de BMC está oculto en una vía de servicio, tras la maleza de una mediana. De él emerge Peter Velits, gallardo y sonriente, vestido con el maillot rojo; también Tejay van Garderen y Samuel Sánchez, con sus habituales gestos distantes, ajenos a los mortales. También Alessandro De Marchi, el ‘Rosso di Buja’, el campesino toscano omnipresente la pasada campaña y ausente en esta, que inició con normalidad y detuvo abruptamente tras Milán – San Remo. El motivo: una tendinitis en el tendón de Aquiles de la pierna izquierda. Casi tres meses sin tocar la bicicleta y cuatro exactos sin competir…

“Y tengo suerte de que no han sido más”, cuenta. “Esta dolencia es complicada, no tiene una cura exacta”. La suya vino gracias al osteópata de su equipo, BMC, que halló un defecto en su postura corporal provocada por los dientes del juicio. “Me los quité a final de mayo y a partir de ahí el tratamiento empezó a ser efectivo”. Milagros de la osteopatía, una disciplina médica que no cabe en la lógica occidental porque no es reduccionista pero, bien aplicada, funciona.

De Marchi se mostró ayer ante las cámaras por primera vez desde que se quitó los dientes. Fue un ataque en la subida al Desierto que posteriormente resultó sofocado en el descenso. Suficiente para agradecer a BMC su paciencia: “No me han presionado en ningún momento, sino al contrario. Me han apoyado y prestado tiempo y recursos para que me curara”. Un día feliz, pese a que según tuiteó un comisario estuvo a punto de tirarle de la bicicleta en plena ofensiva.

Hoy toca jornada de descanso. Los corredores velarán armas en Andorra en espera de la gargantuesca jornada dibujada por Purito Rodríguez…

La Vuelta a España es retransmitida en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 16:00. Podéis encontrar un análisis del recorrido aquí y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #LV2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Vuelta.