Cumple su tercera temporada vestido de verde, y está decidido a mantener, por lo menos, el impulso ganador de la dos anteriores. Edu Prades cambia este año de década vital –cumplirá 30 en agosto- y ya se va convirtiendo en un corredor maduro, distinto. Adquiriendo galones poco a poco en el seno del equipo Caja Rural. De momento, es el hombre que más cerca ha estado de la victoria este año.

Fue precisamente ayer, en la Volta ao Alentejo, donde terminó segundo en un apretado sprint frente a un renacido Rinaldo Nocentini (Sporting-Tavira). Prades conoce bien Portugal porque corrió varios años en el OFM-Quinta da Lixa que hoy es propiedad del Oporto de fútbol. Hoy no ha podido pelear por la victoria, pero la ambición por estrenar el casillero sigue ahí. Su inicio de temporada está teniendo mucho mérito.

“Quería ganar esta etapa, y el equipo me arropó con la responsabilidad de cazar la fuga. Sabía el sitio exacto para poder llevármela, pero a 600 metros atacó un corredor de Efapel y tuve que cambiar de estrategia. Salí un poco atrasado de la última curva y no pude hacer más que segundo. Me sabe a poco”, comentaba el corredor tras la etapa.

Nivel en las subidas

Prades siempre ha sido ese típico corredor que va bien en todos los terrenos sin destacar sobremanera en ninguno. No es un escalador puro, pero puede pasar la montaña con los mejores. Tampoco es un llegador ortodoxo, aunque con su punta de velocidad se puede imponer en grupos pequeños. Baja bien sin ser un gran halcón y, bueno, ha conseguido victorias a base de combatividad y participación en las escapadas.

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Sin embargo, en la pasada Vuelta a Andalucía consiguió asomar en la general y ser el mejor de la escuadra navarra: “He recuperado un poco el nivel de años anteriores. Estas dos últimas temporadas he estado un poco más ‘perezoso’ cuesta arriba”, explica a Arueda.com. Finalmente, hizo un meritorio 19º lugar en la clasificación general de la ronda andaluza: “Los puertos no me venían especialmente bien, pero en cambio he estado ahí cerca de los mejores con el nivel que había”, explica.

Luego se metió también en los sprints de los dos días que faltaban. Tanto en Sevilla donde terminó décimo como en Coín, un puesto más atrás. Resumen, una vuelta muy completa donde se ha movido siempre entre los 20 primeros frente a un cartel compuesto por Valverde, Contador, Landa, Pinot, Urán y un largo etcétera en una nómina de lujo.

Parón tras Alentejo

Como todo lo que no sea ganar no le termina de satisfacer, el balance que hace de su inicio de año es “bueno”, sin más: “Cogí algo de ritmo en Mallorca. Incluso algunos días salí tranquilo para no cargarme demasiado e ir descansando”, comenta. Luego, en la Étoile de Besseges llegó el momento de entrar más en materia: “Me empecé a meter en los sprints, hice un octavo puesto que, la verdad, no era lo que me esperaba pero para empezar a coger la forma estuvo bien”, añade con sinceridad.

Tras el desempeño ya conocido en Andalucía y con el remate ‘al poste’ de Alentejo, Prades terminará la ronda portuguesa y le tocará un merecido descanso hasta que empiece la carrera de casa: la Volta a Catalunya. En la ronda catalana espera estar de nuevo entre la punta de lanza del equipo. Prades, que empezó en 2009 con el Andorra-Grandvalira, se ha consolidado como uno de los hombres fuertes del Caja Rural-Seguros RGA. Con cuatro victorias en los últimos dos años –promediando dos por temporada-, veremos si este año puede suponer un paso adelante.

Sin duda, la situación del equipo le favorece: una plantilla muy renovada con muchos corredores jóvenes, después de que se hayan ido otros que también tiraban del carro como Pello Bilbao y Carlos Barbero. Prades es, junto a Pardilla y Arroyo –aunque con más margen de progresión que ambos- la parte veterana ya del equipo mientras otros como Jaime Rosón y Héctor Sáez van creciendo. Ya van cayendo galones en la pechera de su maillot.