Durante la travesía del Tour de Francia por las islas británicas, Andy Schleck sufrió una caída. Su enésima vez en el asfalto, su enésima vez besando el suelo. “No quiero retirarme así”, dijo aquellos días desde lo más hondo del pozo. “No quiero decepcionarme a mí mismo otra vez”, aseveró el pasado 9 de octubre en una rueda de prensa en la cual confirmó que abandonaba el ciclismo de competición. Su apoteosis redentora en Izoard y Galibier queda como canto del cisne de una carrera deportiva fulgurante, brillante mientras duró. Resta por contar la realidad tras un ciclista al que no le gustaba entrenar ni competir, que chocó una y otra vez con la desmotivación, que perdió el rumbo cuando abandonó a Riis para ensamblar una estructura fallida como Leopard.

Trek, la misma empresa que le acompañó en la aventura Leopard, le mantendrá ligado a la bicicleta al menos durante la primera mitad de 2015. Será a través de su agencia de viajes ciclistas, Trek Travel, que anunció ayer su incorporación como invitado especial a dos viajes: Mallorca Training Camp, en mayo, y L’Étape du Tour, en julio. La campaña ha sido denominada por la empresa como Schleck Travel, promocionándose como “la oportunidad de pedalear junto a uno de los mejores ciclistas de la historia”.

Más información: Web oficial de Trek Travel