Cuando te encuentras enfrente con todo un ejército de acorazados como el que hay en la Vuelta al País Vasco, no queda otra que plantear una guerra de guerrillas. Buscar cualquier emboscada y ser ofensivo para obtener premio. Y eso es lo que hace cada año el equipo Caja Rural – Seguros RGA en las carreteras de Euskadi, una carrera donde casi siempre es uno de los equipos más débiles sobre el papel pero de la que siempre saca rédito.

Especialmente cuando se trata de las clasificaciones secundarias. Ayer, el neoprofesional Jonathan Lastra subió al podio de una prueba World Tour por primera vez en su vida. Aunque por calidad, muy probablemente no sea la última. En una jornada con ocho puertos y un terreno completamente minado, el bilbaíno se metió en una fuga con Nicolas Edet y Marcel Wyss y se hizo con el maillot de líder de la Montaña. Su primer día en la máxima categoría del ciclismo mundial.

Ahora tiene ante sí la difícil tarea de mantenerlo. Teniendo en cuenta que la llegada de hoy es en alto y los grandes favoritos no van a dejar pasar la primera oportunidad de cimentar la victoria en la carrera. La única opción de Lastra es seguir buscando fugas, como él mismo dijo tras la etapa: “Ahora, a lucharlo”. Él sabe que lo tiene muy complicado, como también reconoció: “Creo que aún es pronto para mí”.

Abonados al maillot

Lo cierto es que Caja Rural lleva ya varios años abonado al maillot de la Montaña. En una prueba de este nivel, pelear la general para el conjunto verde puede ser una quimera –aunque Hugh Carthy les dio presencia en la Volta, por ejemplo-, pero este entorchado es una buena manera de ganar visibilidad. Tanto en carrera con las innumerables fugas como después en el podio. Los patrocinadores pueden estar contentos.

De hecho, Caja Rural ha dominado esta clasificación en las últimas temporadas. El año pasado fue Omar Fraile, pero es que además la segunda posición la tuvo Amets Txurruka, hoy en las filas de Orica. El propio Amets se la adjudicó en 2013 después de varias fugas en solitario, y en 2012 estuvieron a punto gracias a David De la Fuente. El de Matamorosa acabó por perderlo ante Mads Christiensen.

A día de hoy, Lastra apenas tiene un punto de ventaja sobre Edet. De hecho, fue necesario que el equipo navarro echase abajo al francés de Cofidis porque Lastra no tenía más gas para seguirlo en la ascensión a Ixua. Finalmente el árbol volvió a moverse, se sucedieron los ataques y el francés no le pudo birlar el entorchado, por lo que hoy el canterano del Caja Rural, y ganador del Trofeo Lehendakari 2015, vestirá el maillot rojo a puntos blancos.

Luis León, primer líder

En cuanto a la resolución de la etapa, finalmente fue para un veterano en estas lides, y ex Caja Rural, como Luis León Sánchez. El murciano del Astana aprovechó el olfato táctico para lanzarse en el descenso de Aiastia. Se suponía que tras la bajada habría un par de kilómetros llanos, pero lo cierto es que apenas fueron 700 metros. ‘Luisle’ aprovechó sus dotes como bajador para echarse encima de Dani Navarro, que había atacado en la subida.

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Con los Orica pisándoles los talones y tras un susto para el asturiano en la bajada, el dúo cabecero se acabó plantando en Markina con la distancia suficiente como para dirimir la etapa en un reñidísimo sprint. Luis León adelantó por media rueda a Navarro y Gerrans fue tercero, confirmando así que los esfuerzos de Orica eran justificados. Aunque finalmente no bastaran.

Entre los favoritos, todo el mundo junto. Algún movimiento de Contador, pensando más en encabezar las bajadas de los puertos para no sufrir cortes que para tratar de distanciar a los rivales. La de hoy sí será una etapa mucho más seria en ese sentido. Es de esperar que Luis León pierda el liderato de la clasificación general. Veremos quién es el encargado de quitarle el maillot en la tortuosa subida a Garratxatu. Al que nadie le podrá quitar la alegría de verse en el podio es a Jonathan Lastra. Es la primera vez como profesional, pero a sus 22 años todavía tiene tiempo para subir muchas más.