Tras la obra maestra que supuso el trazado de 2014, podemos decir que ASO se ha esforzado por lograr que el Tour de Francia que inicia el próximo sábado en Utrecht (Países Bajos) esté a la altura de su predecesor. Una primera semana tensa, bella y variada dará paso a una guerra de extenuación abierta a sorpresas en la segunda y la tercera. Sin más preámbulos, analicemos el recorrido dispuesto por Thierry Gouvenou y los suyos para este julio que recién comienza…

Cronos. Son sólo dos, y cortas: por algo es el Tour con menos kilómetros contrarreloj desde que existe esta modalidad. La primera crono, individual, inaugura la carrera con 14 kilómetros de escaso curveo y largas rectas de hasta kilómetro y medio ideales para motores de gran cilindrada. La segunda, por equipos, pondrá colofón a la primera semana con 28 kilómetros poco intrincados técnicamente pero muy difíciles de gestionar por cuanto presentan tres repechos de entidad mínima aunque suficiente para mandar al palco a quien vaya al límite. Influirá mucho en la disputa y el resultado el hecho de que la CRE llegue en la novena etapa: a estas alturas de carrera, muchos equipos pueden haberse quedado con ocho, siete o incluso seis ciclistas.

Pavé. Es el coco de la primera semana. Llegará en la cuarta etapa, el primer martes de carrera. Será una jornada de fondo, con 220 kilómetros en cuyos 50 últimos se concentran casi 12 de adoquín. En este sentido, ASO ha sido clemente acercando los instantes decisivos a meta para evitar minutadas. Respecto a los tramos, varios de ellos son habituales en París-Roubaix, donde se recorren en sentido contrario. El más duro, Fontaine-au-Tertre à Quiévy, aquí el penúltimo, tiene 3700 metros de longitud y recibe calificación de 4 estrellas (segunda categorías más dura) en el Infierno del Norte.

Esprints. Claros de verdad, relativamente pocos. Sólo la segunda etapa, que acaba en una isla artificial llamada Neeltje Jans tras atravesar un puente recto sobre el mar, y la última, en los Campos Elíseos, aseveran “llegada masiva” sin más. También hay opciones para ‘trenos’ y velocistas en Amiens (5ª), Fougères (7ª), Rodez (13ª) y, si acaso, Valence (15ª). No obstante, serán cuatro etapas presididas por los nervios y el ratoneo más que por la velocidad.

Repechos. Una de las atracciones de la primera semana será ver a los favoritos para la general midiéndose a los clasicómanos, que estarán en su terreno y tratarán de ponérselo difícil a los fondistas. Las tres jornadas de esta categoría, todas con final en lo alto de una subida corta, son el muro de Huy (2ª, réplica de la Flecha Valona), Le Havre (6ª) y Mûr-de-Bretagne (8ª).

Nervios. Es la carta clave de la primera semana. Todos los parciales discurren por carreteras nacionales, estrechas, de fila de seis corredores como máximo. Entre eso y una orografía juguetona, es muy posible que veamos tremendas luchas por la posición, muchos codazos y bastantes caídas. Si el cielo pone un poco de lluvia puede haber carnicería.

Subidas. Muchas. Deberá ser escalador quien aspire a ganar este Tour, el de más finales en alto de la historia con 7. A saber: La Pierre Saint-Martin (10ª), Cauterets (11ª), Plateau de Beille (12ª), el aeródromo de Mende (14ª), Pra Loup (17ª), La Toussuire (19ª) y Alpe d’Huez (20ª). También se incluyen puertos de paso terribles, como los encadenados Aspin-Tourmalet (11ª) o Croix-de-Fer-Mollard (19ª). La gran novedad serán los Lacets de Montvernier (18ª), que se afrontarán tras Glandon y antes de un descenso hasta Saint Jean de Maurienne.

Descensos. Más interesantes si cabe que las subidas. En este terreno se sustituye la fuerza por habilidad y aparecen escenarios muy distintos, como explica este fantástico reportaje del WSJ. En este Tour tendremos el Col de Manse (16ª, versión de la infausta Rochette de Beloki), el temido Col d’Allôs (17ª) y un mítico del miedo a la alta velocidad, Mollard (19ª). Ver cómo Contador descabalgó a Nairo descendiendo Balés tras media hora de subida soltando estacazos sin lograrlo da ideas. Quizá el amarillo, al que optan dos grandes bajadores como Contador y Nibali, se decida cuesta abajo en lugar de cuesta arriba.

El Tour de Francia será retransmitido en directo por Teledeporte y Eurosport, que conectarán cada día en torno a las 14:00. Podéis encontrar las altimetrías en inrng y la lista de participantes en ProCyclingStats. En Twitter el hashtag es #TdF2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Tour.