La recién acabada Volta ao Alentejo ha dejado un puñado de buenas razones para que la afición española vuelva a confiar en el futuro. Primero fue el triunfo inicial de Imanol Estévez (Euskadi – Murias), un ciclista del año 1993 que vino a confirmar en la carrera portuguesa su buen hacer en carreras anteriores. Pero todavía faltaba por llegar lo mejor, y es que la general de la ronda lusa por etapas se acabó yendo para Mallorca.

En concreto, para Artá. El balear Enric Mas se adjudicó la carrera en el último suspiro y de la forma más ajustada posible: por puestómetro. Comenzaba la última etapa a sólo un segundo del líder, y una bonificación en un sprint intermedio acabó por igualar las cosas. Después, los puestos decidieron. Pero el camino hasta esa victoria ha sido de todo menos sencillo.

Nacer de nuevo

Hace apenas 15 días, Mas estaba en un hospital como consecuencia de un atropello mientras entrenaba, como cuenta él mismo: “Tuve un accidente hace dos semanas en Mallorca. Por suerte, no fue más de un par de días parado por los dolores de cabeza”, explica a esta web el joven de 21 años. Es por desgracia una situación común en el día a día ciclista, la salida a la carretera sin la certeza de volver sano, aunque en este caso no hubo que lamentar más que el susto.

A los pocos días estaba dando pedales de nuevo: “Recuperé bien y pude entrenar. Corrí Alpendre y allí ya me empecé a encontrar bien”. En concreto, acabó 12º en la general y con un buen punto de ritmo para llegar a Alentejo. Pero tampoco allí iba a tener las cosas fáciles.

De hecho, el corredor relata que en la primera etapa tuvo un nuevo percance: “Fue una caída muy fuerte. Me estrellé contra un coche, contra la parte de atrás. Del mismo golpe le rompí el cristal”, cuenta. Una vez más, había librado con éxito el accidente: “Sólo fueron golpes superficiales y algún corte por los cristales”. De hecho, no sólo logró terminar, sino que se metió en la llegada que ganó Estévez y firmó un séptimo puesto.

enric-mas-volta-alentejo-kristen-hagen-klein-constantia

Enric Mas se saluda con Kristen Hagen, a quien le ganó la general por puestos.

“Sol y calor”

“Dormí a medias aquella noche, porque una vez en frío estaba muy magullado”, evoca el balear. Pero en el Klein Constantia habían visto que era necesario aprovechar su estado de forma: “El director me dijo que apostaban por mí. La llegada era complicada, con algún trozo de pavé. Me dijeron que me habían visto muy bien el día anterior… y la jugada salió bien”. Y tanto, que ganó en solitario en la localidad de Montemor-o-Novo. Un lugar que probablemente ya no se le olvidará nunca.

La victoria lo colocaba en el segundo lugar de la general, separado por sólo un segundo del noruego Krister Hagen. Esperando el momento. “El resto de día fueron más o menos tranquilos. Menos el último”. El decisivo. Un día que recibió a los corredores con un aguacero importante y un ambiente más que frío, y donde Mas tiró de inteligencia pese a su juventud para bonificar y recortar el segundo que le quedaba. “Y eso que yo soy más de sol y calor. En estos días complicados me lo paso bien en carrera, pero voy mejor en días soleados”.

Lieja Sub23

Una vez acabada la ronda portuguesa, Enric Mas vuelve a casa para descansar un poco y preparar las próximas citas. El corredor mallorquín, que ya ha coincidido en varias ocasiones con las estrellas del equipo Etixx en sus concentraciones –“son todos muy buenos, no me puedo quedar con uno en particular”- asegura encontrarse incluso mejor de lo que se esperaba para ser su primera temporada como profesional: “Lo cierto es que no me esperaba ganar esta vuelta, ni lograr estos resultados”.

Sin embargo, todo tiene su explicación, y en este caso su buen estado de forma se basa en el buen entrenamiento de pretemporada: “Hice un buen invierno, preparé la Challenge de Mallorca para estar bien y, con ese trabajo, el principio de año se hace mucho mejor”. Estuvo presente en los dos Trofeos más duros de la cita insular, especialmente con el 21º puesto en el Trofeo Serra de Tramuntana, el más exigente de los cuatro.

Ahora mira con ilusión y ganas a sus próximas citas, una de ellas en especial: la Lieja-Bastoña-Lieja Sub23. Antes de la clásica belga disputará el Giro del Belvedere y el G.P. Palio del Recioto y llegará a las Ardenas: “Creo que cuidándome en este tiempo y con el trabajo realizado puedo hacer un gran papel. Me encuentro muy bien de forma y estoy motivadísimo”. A sus 21 años Enric Mas ha demostrado que hay futuro en este deporte. Ya apuntaba maneras en la Fundación Contador, donde llegó a estar invitado a un ‘training camp’ con el equipo Tinkoff. Aún tiene mucho tiempo por delante para ver dónde llega. Pero el objetivo de subir al Etixx-QuickStep sigue en el horizonte para la próxima temporada.