Apenas llevamos dos días de Tour, pero esta carrera no respeta a nadie y ya ha dejado sus primeros damnificados. Todavía no se puede hablar de que sean víctimas porque siguen vivos, pero lo cierto es que ahora, después de sólo un par de etapas, ya hay corredores que tienen la carrera cuesta arriba y necesitan recuperar tiempo con respecto a los demás favoritos.

La llegada a Cherburgo de hoy, con un final quebrado y dos cotas en los últimos siete kilómetros, ha roto la carrera más de lo esperado y algunos de los favoritos han cedido tiempo. Para los aficionados españoles no ha sido desde luego un buen día, pues uno de los más perjudicados ha sido Alberto Contador. Pero, verdaderamente, el que se ha llevado la peor parte ha sido Richie Porte, por culpa de un inoportuno pinchazo a seis kilómetros de meta. Es decir, apenas tres kilómetros antes de la zona protegida.

La mala gestión de BMC

Mientras la fuga mantenía una distancia que permitía esperanzas hasta el final, en el pelotón el único equipo que mostraba cierta actitud de desafío y ganas de armar bronca en la carrera era el equipo BMC. Con Porte y Van Garderen como jefes de filas y la firme intención de asaltar el Tour, cada vez que había pelea por la posición los rojinegros se acababan imponiendo, bien organizados.

Hasta que llegó el momento decisivo, las dos cotas casi consecutivas ya a las puertas de Cherburgo. A mil por hora y con el pelotón enfilado, BMC fue el equipo encargado –a ratos con Sky y, sólo al principio, junto a Direct Energie-de entrar a la primera subida, que la organización había dado como no puntuable. Pero de repente, Richie Porte miró hacia abajo y empezó a perder posiciones con rapidez. Había pinchado. Además, de la rueda trasera que es la más complicada. Si ya perdió más de medio minuto en cambiar rueda, cuando arrancó Porte estaba completamente solo. Ni un solo compañero con él.

Es más, faltando sólo seis kilómetros cuando tuvo el percance, sólo apareció Caruso para echarle una mano ya en la última cota. Con lo rápido que hubiera sido dejarle una bici si hubiese tenido alguien allí. Al final, en meta la broma salió por 1’45”. Un tiempo bastante respetable para ser sólo la segunda etapa. Desde luego, está visto que Porte no puede liderar un equipo para una gran vuelta sin que le ocurra algo.

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Contador vuelve a ir al suelo

Dos etapas, y dos caídas para Alberto Contador. El madrileño se ha vuelto a caer hoy, y esta vez sí parece estar realmente tocado. Con Stuyven dejándose el alma para ganar la etapa –sin éxito- Roman Kreuziger puso el pelotón en fila de uno buscando la etapa y el amarillo para Sagan. La resolución de la etapa con victoria del campeón del mundo demuestra que el trabajo del checo fue bueno. Al menos en ese sentido.

Porque por detrás Contador se dejaba tiempo. Visiblemente tocado y con problemas para levantarse sobre la bici en ese gesto tan característico suyo, el bicampeón español se cortó y terminó entrando a 48” en meta. Lo peor es la sensación de debilidad, en el sentido de encontrarse débil para seguir pedaleando en condiciones. Es cierto que en el Tour, cuando llega la montaña, los minutos caen con una facilidad pasmosa. Pero las sensaciones no son buenas. Veremos si Contador se repone de esto.

Por lo demás, Thibaut Pinot también se cortó con 11”, igual que Nibali. Geraint Thomas se dejó 20 y Zakarin, 41. Froome, Nairo Quintana, Bardet, Barguil, ‘Purito’, Van Garderen, Dan Martin, Mollema y Valverde –tercero en la etapa y ahora también en la general- entraron en el mismo tiempo y son los que mejor lo tienen por el momento. Pero esto da muchas vueltas. Es el Tour, y aquí todo cambia en un instante. Aunque por el momento Contador y Porte son los que han corrido peor suerte.