Pues se nos fue la primera ‘grande’ de la temporada 2016. El Giro ya es historia tras la etapa que ha llevado hoy a los corredores hasta la ciudad de Turín. Han sido más de 3.600 kilómetros y 86 horas de carrera para terminar decidiéndose por menos de un minuto, en tres semanas de hundimientos y resurgimientos donde quien parecía que lo tenía todo perdido acabó por coronarse vencedor. Y como desde esta web hemos estado siguiendo el día a día de la ‘corsa rosa’, le ponemos la última piedra con unas cuantas conclusiones a modo de epílogo.

Nibali, bicampeón por derecho. El ‘Squalo’ estaba a 4’38” del líder –Kruijswijk- el jueves y hoy suma el segundo Giro de su carrera deportiva. Ya entró en la leyenda de este deporte cuando logró la triple corona. Y ahora se hace un nombre aún más grande en la historia del ciclismo por repetir en el Giro y hacerlo de la forma que lo hizo. Como siempre. Atacando hasta el final, “sin miedo a ganar y sin miedo a perder”. Aún tiene años por delante para intentar un tercer asalto.

Chaves da otro paso. Esteban Chaves se destapó del todo en la pasada Vuelta a España. Ganó dos etapas y estuvo varios días con el maillot rojo de líder, pero la carrera se le terminó haciendo larga y tuvo que ‘conformarse’ con el quinto puesto en la general. Esta vez le ha vuelto a pasar algo parecido, porque las dos últimas jornadas de los Alpes le vinieron grandes, pero ya ha demostrado que puede estar en la pelea. Además sigue con su estupenda actitud. Ni excusas, ni piernas para ganar. Pero con 26 años, el futuro es suyo.

Valverde, debut con etapa y podio. Y mientras Chaves dará que hablar en el futuro, del murciano no se sabe cuánta cuerda le queda. Lo que sí es cierto es que su debut en el Giro ha sido de sobresaliente. De hecho, del rosa sólo le ha separado el descenso del Agnello, en el que estuvo a ocho segundos del grupo de Nibali pero no logró contactar. Quién sabe qué habría pasado si hubiesen empezado juntos la ascensión a Risoul. Pero ahora no es momento de lamentarse. Etapa, tercer puesto y octavo podio en una gran vuelta. Difícil de igualar.

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El muro de nieve. Seguimos descendiendo peldaño a peldaño en la clasificación, pues lo cierto es que la última semana del Giro ha sido cosa de cuatro. Y de Zakarin. Kruijswijk estaba siendo con diferencia el mejor de la carrera, tenía la victoria más que apuntalada… hasta que la estrelló, junto con su cuerpo, en aquel talud de nieve bajando el Agnello. Le puso todo lo que tenía pero ni física ni moralmente estaba ya al cien por cien. En la batalla final de Sant’Anna di Vinadio se acabó ‘cayendo’ del podio.

Sin Mikel Landa, pero con Mikel Nieve. Cuando parecía que empezaban a irle mejor las cosas, Mikel Landa se tuvo que marchar del Giro antes de tiempo y Sky se quedaba sin su ‘caballo ganador’ para la general. Los británicos, sin embargo, supieron rentabilizar la falta de un líder dando libertad a otros hombres importantes como Roche o, sobre todo, Mikel Nieve. A base de fugas y de ese talento que siempre demuestra cuando tiene oportunidad, el vasco se llevó una etapa y acabó birlándole la Montaña a Cunego el penúltimo día. No gana mucho, sólo cuatro victorias, pero lo que gana –dos etapa del Giro, una en la Vuelta y otra en Dauphiné- es de mucha calidad.

Nizzolo, al final… y con polémica. Giacomo Nizzolo se adjudicó la ‘maglia rossa’ de la clasificación de puntos a base de acumular puestos de honor. Tras abandonar Kittel y luego Greipel y Ewan, se le fue abriendo la opción y la aprovechó. Al final, en las calles de Turín se ha logró su primera y única etapa… durante unos minutos, porque la trayectoria del sprint fue una completa diagonal en la que cerró a Sascha Modolo (Lampre). Los jueces le quitaron el triunfo y se lo dieron a Nikias Arndt.

Greipel vs Kittel. Hasta que ambos decidieron abandonar, estaban dominando los sprints. Esta vez, el veterano alemán del Lotto le ganó la partida a su compatriota del Etixx-QuickStep. Tres victorias para el ‘Gorila’ y dos para ‘Apolo’. Es posible que vuelvan a repetir su duelo en el Tour. En cambio, el joven Ewan, que era el tercero en discordia y había interés en ver si podía con los alemanes a sus 22 años, no estuvo en disposición ganar una etapa en ningún momento.

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Astana gana la guerra táctica. El equipo celeste estuvo inmenso durante todo el Giro, incluso cuando peor le iba a Nibali. En todas las fugas importantes había un compañero del ‘Squalo’. A destacar, especialmente, el papel de Scarponi como maestro de ceremonias. Sacrificó sus opciones de etapa en Risoul para esperar al jefe, y le seleccionó la carrera en el Colle della Lombarda. Mucho mejor que Orica o Movistar, que no siempre estuvieron a la altura de sus líderes en los momentos decisivos.

Lampre y Bardiani, con nota. Cuatro equipos iban representando a Italia en la gran carrera de casa. Dos de ellos cumplieron con nota y los otros dos se tendrán que conformar con haberse mostrado todo lo posible. Lampre tuvo presencia en los sprints con Modolo y logró dos etapas con Ulissi. Bardiani ganó con Ciccone, aunque Pirazzi estuvo algo por debajo de lo que hubiese querido. En cuanto a Nippo-Vini Fantini, tendrán que conformarse con haber visto a Cunego vestido de azul hasta el penúltimo día. Roger Kluge le robó a Pozzatto, y a Willier-Southeast, la gloria en Cassano D’Adda.

Jungels mira al frente. Tres días vestido de rosa y un Giro de altísimas prestaciones, siempre un poco por detrás de los que se estaban disputando la carrera. Acaba el Giro con un sexto puesto que sabe a confirmación y nos muestra a un ciclista que con sólo 23 años tiene toda una carrera por delante para enamorar al mundo. Es cuestión de tiempo.