Tras una discusión por no haber respetado los 1,5 m de seguridad al adelantar, el ciclista fue arrollado por la espalda por el taxista, quien después se dio a la fuga.

José Antonio Escuredo, subcampeón olímpico de ciclismo en pista en la modalidad de keirin en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, fue atropellado este domingo de forma intencionada por un taxista en la ciudad de Olot, después de protagonizar ambos una discusión por un adelantamiento temerario del taxi, que no respetó la distancia de 1,5 m de seguridad para adelantar.

El exciclista catalán, en declaraciones al diario MARCA, explica lo ocurrido con indignación: “Me pasó un taxista rozando, casi me toca y le recriminé al parar en un semáforo que no hubiese guardado la distancia de seguridad. Iniciamos entonces la típica discusión de toda la vida entre coches y ciclistas. Giré para donde tenía que ir y unos 300 metros más adelante oigo una aceleración impresionante detrás de mí y lo siguiente fue despertarme en el suelo rodeado de gente, ambulancias y hasta mi madre, que pasaba de casualidad. Perdí la consciencia. Lo último que recuerdo es el acelerón detrás de mí”.

Varios testigos que se encontraban en la escena también aseguraron que se trataba de un atropello intencionado: “Unas chicas vieron todo y le hicieron una foto a la matrícula, que le enseñaron a la policía, y una señora oyó cómo el taxista decía: ‘te vas a enterar'”.

Escuredo, que volvía de un entrenamiento con la selección venezolana de ciclismo en pista de la que es seleccionador, tiene rotas varias costillas, una de las cuales le perforó el pulmón, así como la escápula y problemas en el esternón. Sus lesiones complicarán su labor al frente del combinado venezolano, que tenía que realizar un test en tres semanas para determinar los componentes de la expedición que irá a Brasil.

Pero lo que más se le complica es el doblete en Río, que quería completar con la participación en los Juegos Paralímpicos en la modalidad de tándem junto con José Enrique Porto. Aún le queda tiempo para intentar recuperarse de cara a este reto, pero Porto explica: “Ahora estamos becados y si no vamos a los Juegos, esas ayudas se cortan. El deporte se mueve en función de los Juegos. Es duro que una persona, que para mí es un asesino, arruine nuestra vida deportiva”.

El taxista que lo atropelló, que en el momento se dio a la fuga, se entregó horas después a la policía confesando lo ocurrido. Ayer, Escuredo presentó la denuncia al Juzgado de Instrucción número de 4 de Olot y el juez ha decretado libertad provisional con cargos para el taxista, por los delitos de conducción temeraria, daños y lesiones agravadas.

“En el momento que tú intentas arrollar a alguien por detrás, ¿qué ideas tienes? ¿Voy a arrollarlo con la idea de romperle tres costillas? O ¿lo quiero matar? ¿Qué quiero hacer?”, se pregunta Escuredo.

José Antonio Escuredo

José Antonio Escuredo, con la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas.