Rudo, sencillo y amable, Eugenio Goikoetxea es un personaje entrañable. Él dirige Caja Rural – Seguros RGA; es el cerebro y el corazón del equipo, el único técnico que forma parte de su staff desde que se registró en la UCI. Eugenio organiza la táctica en carrera, Eugenio se comunica a diario con los corredores, Eugenio reserva los hoteles, Eugenio atiende a la prensa. Cuando se activa habla rápido con un marcado acento navarro; a los del sur, a veces, nos cuesta entenderlo.

“A ver: la general de esta vuelta es para Movistar y para Europcar, ¿vale? Ellos son los que tienen mejores escaladores y los que deben llevar el peso de la carrera. Nosotros aquí hemos alineado rodadores y velocistas. Yo se lo he dicho a los chicos: el domingo van a ganar otros. Nosotros tenemos que ganar hoy. No nos equivoquemos: estas son nuestras carreras. No País Vasco y Catalunya, no: la Vuelta a Castilla y León es lo nuestro”. Así aleccionó a los suyos antes de la primera etapa de la ronda, disputada ayer entre Ávila y Alba de Tormes.

Dicho y hecho. Caja Rural realizó una competición seria, de poder a poder contra un Movistar Team que, como siempre en las pruebas menores españolas, es el rival a batir y el bloque más potente. Entre los dos se encargaron de deshacer la ventaja de la peleada escapada del día y trocear un pelotón que se desbocaba por la amenaza de aire y por la impresión general de fuerza: el primer día de competición las piernas van enteras, y 150 kilómetros amables no las despuntan.

Descuartizado el gran grupo, sólo quedaba el esprín para dirimir la suerte de la carrera. En la aproximación, Caja Rural realizó una labor colectiva sobresaliente que tuvo premio merced a una tremenda arrancada desde atrás de Pello Bilbao que palió las circunstancias del hombre rápido de los ‘verdes’, Carlos Barbero, que pasó en primera posición la última curva y, tras aminorar la marcha para no arder en cabeza del pelotón, quedó encerrado tras una fila de contendientes.

Enrique Sanz (Movistar Team). Foto: Rafa Gómez / CaF

Enrique Sanz (Movistar Team). Foto: Rafa Gómez / CaF

La victoria de Bilbao tuvo suspense. Entró esprintando casi a su par Enrique Sanz, velocista de Movistar Team. “Hay que pedir la foto finish, me cago en la puta”, bramaba a su masajista. Reclamó en el podio antes de la ceremonia protocolaria; de ahí fue a línea de meta, donde se encontraban los comisarios. Le mostraron la imagen y ésta no dejaba lugar a dudas. Sanz se marchó al autobús enrabietado, alzando la rueda delantera de la bici para golpearla, enérgico, contra el suelo. Han pasado ya cuatro años de su última (y única) victoria como profesional, y ésta estuvo tan cerca…

David Belda se impone en la Vuelta a Castilla y León 2014

David Belda se impuso en la Vuelta a Castilla y León 2014

El año pasado, la Vuelta a Castilla y León fue incómoda para Movistar Team. Los telefónicos presentaron una alineación floja, de retales, y se vieron sorprendidos por un Burgos BH extraordinario, crecido con la capitanía de Juanjo Oroz y las piernas de David Belda, el minúsculo escalador de Cocentaina que se anotó etapa y general mientras los ‘azules’ se veían obligados a conformarse con una victoria de Rojas en la jornada inicial. En esta edición de la ronda castellanoleonesa, Movistar presentan a parte de su bloque para el Giro, con Beñat Intxausti, Javi Moreno e Igor Antón más Winner Anacona, Jonathan Castroviejo y Marc Soler.

“Se ve que quieren revancha”, comenta el director de Burgos BH, Diego Gallego, que contesta con prudencia cuando se le pregunta si este año va a repetir actuación. “No, no… El año pasado se dieron circunstancias excepcionales… Esta vez, con un top5, estaríamos contentos”. Ningún ciclista del equipo gestionado por Julio Andrés Izquierdo entró en el primer grupo a la meta de Alba de Tormes. Sus mejores hombres fueron el ligero Chuchi del Pino y el espigado Víctor Martín, a 25”, con David Belda a 53”. Digno de mención también Igor Merino, filtrado durante la etapa en una escapada de pura potencia pese a su minúsculo chasis.

Marcos Jurado. Foto: RFEC

Marcos Jurado. Foto: RFEC

Castilla y León es una de las pocas pruebas nacionales en las que hay pocos Goliats, apenas los azules, y los Eugenios o los Davides pueden lucir. Y los Marcos: Jurado, presente aquí con la Selección Española de Pista, también se metió en la fuga. Es un ciclista de motor sobresaliente y clase soberbia a quien sólo unos milímetros de madurez, experiencia y suerte separan del profesionalismo. Pese a que sus condiciones le permitirían disputar un puesto de honor, ayer por la mañana no confiaba en sí mismo, “sufro de alergias y no sé cómo voy a estar”, y decidió arrancar desde lejos buscando lucimiento. Lo encontró: empató a puntos con José Gonçalves (Caja Rural) en la clasificación de la Montaña y sólo el puestómetro le apeó del podio.

Perfil de la segunda etapa de la Vuelta a Castilla y León 2015

Perfil de la segunda etapa de la Vuelta a Castilla y León 2015

Si el final en alto de mañana domingo en el parque eólico de Lubián es la jornada decisiva, la etapa más temida por el pelotón es sin duda la de hoy. Arranca en tierras lusas con unos 80 primeros kilómetros de periplo por la Serra da Estrela, conocida por todos aquellos que en agosto cruzan la frontera para disputar la Volta a Portugal. Los puertos de Penhas Douradas y el mítico Torre, cuya cima está situada a casi 2000 metros de altura, son territorio comanche. Si los equipos Movistar, Colombia o Europcar deciden armar un zafarrancho, la contienda puede quedar reducida a 30 corredores. Y aún restarían 120 kilómetros hasta la meta salmantina de Fuentes de Oñoro.