Con gafas de espejo y maneras autosuficientes, Merijn Zeeman trata de colocar en la luna trasera del coche de LottoNL-Jumbo una pegatina que reza 16-A: coche A del equipo, al que corresponde ser 16º en el orden de vehículos. Zeeman es el artífice del tren de Giant-Alpecin, la persona que hace media década vio en un contrarrelojista llamado Marcel Kittel al esprínter dominante que era hasta que esta campaña una depresión se lo llevó por delante. Tras su éxito, el entonces denominado Belkin lo fichó para hacerle máximo responsable deportivo. Y en ello está: en replicar su éxito pretérito en el seno de la escuadra con peor ‘karma’ del pelotón.

Afanado en separar la pegatina del papelito que protege al adhesivo, se explica: “La Vuelta es una buena carrera para que los velocistas ensayen en su salto al World Tour. Nosotros aquí tenemos a Tom van Asbroeck”, comenta mentando a un belga de 25 años que ficharon en invierno del Tosport Vlaanderen, “creo que es un ciclista talentoso y capaz de convertirse en un muy buen esprínter a corto plazo. Llevo toda la temporada trabajando con él, pidiéndole que mejore su tren superior para que tenga más potencia. Es un caso similar a otros dos chicos que tengo aquí, Mike Teunissen y Timo Roosen. Tienen potencial para convertirse en velocistas de nivel, digamos un escalón por debajo de los mejores tipo Greipel o Cavendish, pero capaces de ganar varias carreras al año”. Al fin triunfa en su pequeña lucha contra los elementos: quita el papelito y coloca el 16-A en el cristal. “Un objetivo realista para Tom hoy es acabar entre los tres primeros”. Fue 11º.

Con el mismo espíritu y mucho mayor tino alinea Orica-GreenEdge a Caleb Ewan en esta Vuelta a España. “Esperamos que gane alguna etapa”, comentaba tan sucinto como ávido Shayne Bannan, mánager del equipo, en la presentación de equipos de Benahavís. Llevan años cociéndolo a fuego lento en la estructura de Cycling Australia. Esta temporada, su primera en World Tour, le marcaron como objetivo conseguir cinco victorias. Alcanzó la cifra en abril, en la Vuelta a la Rioja. La dobló en la Vuelta a Corea. Y ayer apuntó la 11ª.

No fue extraño que Ewan rompiera a hervir en la siempre sofocante Alcalá de Guadaira. Si bien la jornada de Málaga era dudas porque el Puerto del León era la subida más larga que había afrontado con intención de disputar en toda su carrera, la de Alcalá era certeza. Sus directores la tenían marcada. Entre sus coequipiers Hayman, Docker y Keukeleire le colocaron perfectamente y él supo aprovechar la relativa debilidad de Sagan y el gran lanzamiento de De Kort a Degenkolb para celebrar la primera de muchas. A Giant-Alpecin, el equipo que vive para los esprints desde que Zeeman lo decidió, le quedó el consuelo de colocar como líder a Tom Dumoulin gracias a los cortes en meta en detrimento de un Orica, Chaves.

Hoy toca la tercera llegada en cuesta de la Vuelta, aunque definirla así es casi injusto. La etapa de Cazorla es quebrada a más no poder. El libro de ruta marca 2240 metros de desnivel acumulado, y eso en un contexto en el cual las estimaciones suelen errar por lo bajo puede significar que acaben siendo 3000. Las juguetonas carreteras jienenses y el escaso interés de Giant por el maillot rojo darán cuerda a las escapadas, mientras en los kilómetros finales se significarán Valverde y compañía.

La Vuelta a España es retransmitida en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 16:00. Podéis encontrar un análisis del recorrido aquí y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #LV2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Vuelta.