Ahora sí se puede decir que comenzó la temporada. Gabón, Argentina y Australia tienen serpientes multicolor pedaleando por sus carreteras. Y, bueno, apenas llevamos tres días de competición, pero ya hay algunas cosas para resaltar. Sobre todo, que podemos tener una nueva generación de ciclistas importantes en ciernes. Ahora cuando la hornada de 1990 –ya saben, Nairo, Chaves, Sagan, Dumoulin, Aru y el largo etcétera que les acompaña- ya derriba la puerta para dominar el ciclismo mundial, es posible que esté apareciendo ya otra que le haga sombra por detrás.

Habrá quien piense que no son más que superficialidades e inventos de la propia prensa, afanada como siempre por buscar referentes, sucesores y demás etiquetas que marquen a los corredores como un Sambenito. Pero lo cierto es que en estos primeros compases de la temporada hemos visto al sprint el poder de dos jóvenes de 1994. Esa podría ser la siguiente camada de campeones que coincidan en un mismo año.

Caleb Ewan

El australiano es el antiprototipo de velocista. Bajito, de apenas 1,65 metros de altura. Si lo comparamos con, por ejemplo, Marcel Kittel la diferencia es abismal. Y, sin embargo, la joven joya del Orica-GreenEdge ganó el hasta ahora único sprint masivo en el Tour Down Under con una facilidad pasmosa. Lo cierto es que suponiendo que finalmente todos estos ciclistas del 94 cristalicen –porque con 21 años, todavía pueden pasar muchas cosas en la vida de un corredor- Ewan es por el momento su máximo exponente. Eso sí, no cuenten con él por ahora para etapas más selectivas. Vestido con el maillot ocre de líder, cedió en la segunda etapa. Se dejó más de tres minutos en una subidita en cuya cima se presentaron 85 corredores.

Lo de Ewan, eso sí, no viene de ahora. El corredor australiano se destapó ya el año pasado con un total de 11 victorias, incluyendo una en la Vuelta a España. Quizás, por el momento, sea la ‘Grande’ que mejor le venga, aunque es cierto que tiene pocas oportunidades para un llegador puro como él. En cualquier caso será interesante seguir su evolución. Ya ganó también la People Choice Classic el pasado domingo, una especie de antesala del Down Under, más critérium que otra cosa.

Fernando Gaviria

Otro del 94 que también ha estrenado ya su casillero de victorias ha sido el colombiano. Gaviria se lució en el Tour de San Luis de 2015 ganando por dos veces al mismísimo Cavendish, y Lefevere no se quedó quieto. Incorporado al filial del Etixx-QuickStep, su calendario el año pasado no fue tan rutilante como el de Ewan, pero aun así se hizo con cuatro victorias. Una en el Tour de Gran Bretaña además de las dos de San Luis.

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Gaviria celebra la victoria del martes en Villa Mercedes. Foto: Tim De Waele/Etixx-QuickStep

Después de ganar la crono por equipos y de batir en Villa Mercedes, entre otros, a Sagan y Viviani, en la etapa de ayer Gaviria volvió a ser el más rápido del sprint. Lo que le sirvió para ser segundo, detrás de un Peter Koning que le ha dado al Drapac una victoria que desde luego no se esperaba. El colombiano sí pasó bien el Mirador del Potrero, situado a sólo 11 de meta. Aún tendrá alguna oportunidad más antes de que acabe la ronda argentina.

Mareczko y Kudus

Pero el australiano y el colombiano no son, ni mucho menos, los únicos exponentes de esta incipiente ‘Generación del 94’. Hay otros ciclistas que también están ya destacando en profesionales, como el italiano Jakub Mareczko, que en estos momentos compite contra Gaviria en San Luis y el año pasado firmó un 2015 tremendo en el Southeast. Arrasó en la parte final de la temporada en China, tanto en Hainan como en Taihu Lake. Sin embargo, todavía no ha conseguido ganar con rivales de entidad. Veremos hasta dónde llega.

Otro hombre a seguir dentro de la añada es el danés Mads Wurtz, campeón del mundo sub23 contrarreloj, que también se hizo con una etapa del Tour del Porvenir y con la crono de la Vuelta a Dinamarca el año pasado. Por delante de Juul Jensen o Boasson Hagen, que no son precisamente cojos en la disciplina. Un caso curioso, además, porque el propio corredor ha elegido quedarse en su equipo, el Team Trefor continental, y rechazar las numerosas ofertas –algunas del World Tour- que recibió tras su oro en Richmond.

Merhawi Kudus, el eritreo del Dimension Data, representa la punta de lanza de los escaladores de esta hornada. Ya lleva a sus espaldas un Tour y una Vuelta. Con 21 años. O el francés Anthony Turgis (Cofidis), que se llevó las Boucles de la Mayenne (2.1.) y fue bronce en el Mundial de Richmond, en la prueba en ruta. Son sólo algunos nombres de lo que parece ser una nueva generación de ciclistas, todos nacidos en el mismo año, llamados a estar en lo más alto del ciclismo mundial. De todas formas, la temporada acaba de comenzar y seguro que habrá muchas más sorpresas. Y que sus antecesores del 90 y los veteranos de los 80 no van a perder el pulso fácilmente.