Esquire ha sido el lugar elegido para hacer públicos los resultados de los tests fisiológicos independientes realizados tras el Tour 2015.

La última edición del Tour de Francia vio verter todo tipo de insinuaciones de dopaje sobre Chris Froome. Su espectacular victoria en La Pierre-Saint-Martin y eventual conquista de la Grand Boucle despertó de nuevo suspicacias sobre su rendimiento y llegamos a ver cómo un exaltado le lanzó un vaso de orina a la cara o como Laurent Jalabert declaraba sentirse “incómodo” con su actuación y la del equipo Sky. Hasta Armstrong se atrevió a opinar, pero este es otro tema.

Al finalizar la mayoría de las etapas, y después de luchar una guerra encima de la bicicleta, aún le quedaba una batalla por librar ante la prensa al tener que defenderse de acusaciones de todo tipo.

Este fin de semana, Froome anunció a través de su cuenta de Twitter que los científicos han completado los análisis de sus recientes tests y de los realizados en el World Cycling Centre en 2007, así como la fecha y el lugar de publicación de los resultados de los mismos: el día 3 de diciembre en la revista Esquire.

El keniata, como declaró en la BBC, no está intentando acallar las malas lenguas con estos tests. “Quería hacerlo al inicio de la temporada, antes incluso de que nada de esto pasara durante el Tour. Son tests fisiológicos para poder entender [yo mismo] qué me hace ser el atleta que soy”.

Sin embargo, sí está dispuesto a erigirse en defensor de la generación actual de ciclistas. “Quiero demostrar a la gente que puede confiar en las actuaciones actuales. Desde mi punto de vista, si puedes ganar el Tour de Francia limpio, puedes ganar cualquier carrera limpio”.