Hubo una época en que la Vuelta a Suiza era el reino de aquel CSC – Saxo Bank de Bjarne Riis, los hermanos Schleck y Fabian Cancellara. Acudían a la ronda helvética para afinar su puesta a punto de cara al Tour de Francia y anotar unas cuantas victorias y prestaciones de relieve que servían para acumular confianza e infundir respeto a los rivales. Eran días de vino y rosas, de competiciones para dirimir quién imitaba mejor a Michael Jackson. Después vino el inevitable declive. Riis empezó a desinteresarse por el ciclismo hasta el punto de ver ‘El ala oeste de la Casa Blanca’ en el coche de equipo, Cancellara enfila con silenciosa clase el ocaso, Andy Schleck ya lo rebasó y Fränk Schleck es una sombra. Algunos retales de aquella plantilla sobreviven en el juguete de Oleg Tinkov; otros son directores en estructuras de prestigio; Kolobnev ha “aparcado” la bici para centrarse en los estudios, Goss ha decepcionado a MTN-Qhubeka… Y luego está Fuglsang.

Jakob Fuglsang, aquel que se picaba bailando con Andy Schleck, tiene ya 30 años. Cuando crecía amparado por Riis y los Schleck soñaba con ganar el Tour de Francia, pero la realidad y algunos problemas físicos le impusieron un camino distinto y se ha asentado en un rol de gregario de lujo en el seno de Astana, en el cual trabaja solventemente para Vincenzo Nibali en las citas clave y recibe carta blanca en el resto del calendario. Es sólido, como siempre: aunque lleva tres años sin conseguir una victoria, ha terminado entre los veinte primeros todas las carreras World Tour que ha corrido esta temporada.

Sin embargo, la vida deportiva de Jakob Fuglsang podría haber sufrido un giro radical en los últimos cinco meses gracias a la vegetoterapia, una terapia psicológica basada en la idea de que los traumas quedan grabados en el cuerpo en forma de tensiones. Según explicó en el portal procycling.no Inge-Jarl Clausen, entrenador del ciclista danés desde este invierno, ése el origen de los problemas musculares que éste sufría en la zona de la pelvis y la pierna izquierda, que han sido eliminados gracias a unas sesiones de técnica respiratoria que han incrementado su capacidad pulmonar entre un 10 y un 15 por ciento. También han logrado que Fuglsang se deshaga de cinco kilos de peso (ha pasado de 69 a 64) que se acumulaban en su torso debido, según Clausen, a los reflejos imbuidos en el pequeño Jakob por el carácter dominante de su madre.

Jakob Fuglsang (Astana)

Jakob Fuglsang (Astana)

Inge-Jarl Clausen proclama que su pupilo es ahora “el más fuerte de Astana”. Tendrá oportunidad de demostrarlo en la Vuelta a Suiza que comienza hoy con un prólogo de cinco kilómetros y terminará el próximo domingo con una crono de casi cuarenta. Por medio, un final en alto el miércoles y tres etapas incómodas este domingo, el martes y el sábado para que se mida un plantel de favoritos en el cual destacan Thibaut Pinot (que acude con todo el bloque Tour de FDJ), Rafal Majka (acompañado de gran parte de los gregarios que Tinkoff-Saxo dispondrá para Contador en julio) o el campeón del mundo Michal Kwiatkowski (Etixx-Quick Step). Las jornadas restantes serán tres esprints en los que se batirán Sagan, Cavendish, Degenkolb, Kristoff y compañía. También estará la sombra de Fränk Schleck tratando de evocar el pasado.

El Tour de Romandía será retransmitido en directo por ETB, que conectará cada día en torno a las 17:00. Puede ser seguido en Twitter a través del hashtag #TdS2015.

Recorrido de la Vuelta a Suiza 2015
1ª etapa: Risch-Rotkreuz; 5,1 km CRI
2ª etapa: Risch-Rotkreuz; 161 km
3ª etapa: Quinto – Olivone; 117 km
4ª etapa: Flims – Schwarzenbach; 193 km
5ª etapa: Unterterzen – Sölden; 237 km
6ª etapa: Wil – Biel; 193 km
7ª etapa: Biel- Düdingen; 164 km
8ª etapa: Berna; 152 km
9ª etapa: Berna; 38 km CRI