No es la bici que usa Peter Sagan en competición, pero no por ello deja de ser especial. La pintura con acabado brillante, y sobre todo; los ribetes de oro sobre las letras del logo y la capa dorada sobre las ruedas Roval, son alucinantes. Unos añadidos que junto a los frenos de disco hacen que suba de peso de forma drástica, teniendo en cuenta que es la bici del Campeón del Mundo, se queda en 8,4 kg según Cyclingtips (autores de las fotos).