Una selección de algunos de los gestos más famosos del ciclismo.

Cualquiera que haya montado en bici a buen seguro habrá hecho dos cosas: sufrir encima de la bicicleta y alzar las manos en el aire imitando el típico gesto de victoria de los ciclistas.

Cruzar la línea de meta en primera posición no es tarea fácil. Ser creativo en la celebración, muchas veces, tampoco. Son pocos los que innovan en este aspecto, y por eso sus divertidos, excéntricos, emotivos o polémicos festejos se quedan grabados en nuestras retinas durante largo tiempo.

Están las celebraciones que se alargan en el tiempo y se repiten una y otra vez, como el arco y las flechas con los que Juan Antonio Flecha disparaba al aire cada vez que ganaba una etapa. El disparo que Alberto Contador simula cada vez que cruza primero la línea de meta,  después de disparar algunas salvas de aviso a sus rivales en la montaña, gesto esperado año tras año por los seguidores del pistolero.

 

Otros son más variados, sea por creatividad desbordante, comedimiento obligado o ambas cosas. Este es el caso de Mark Cavendish. El Expresso de Man ha pasado en los últimos años a celebrar sus victorias lanzando el puño al aire, pero en el Tour de Romandia de 2010 fue un poco más allá con un corte de mangas dedicado a aquellos “periodistas y comentaristas que no tienen ni idea de ciclismo”, por el que más tarde tuvo que disculparse.

También hay veces que encontramos la misma celebración, en momentos alejados por el tiempo, por ciclistas diferentes. Es el caso de Robbie McEwen y Peter Sagan. El eslovaco parece seguir los pasos del canguro tanto en cuanto a triunfos como en la forma de celebrarlos. Como cuando tras ganar la 3a etapa del Tour de Francia 2012, emuló la famosa carrera de Forrest Gump, al igual que el australiano imitó a Jim Carrey corriendo en la película Dos tontos muy tontos después de conquistar su tercera etapa en el Tour de 2006. O los caballitos que constantemente dedica Sagan a los aficionados, como en su día lo hiciera McEwen.