¿Hay carrera? Es la pregunta más repetida en la cima del Col de la Couillole, el puerto más alto que jamás se haya subido en la París-Niza y que ha sido suficiente para darle la vuelta por completo a la carrera. Además en una ascensión de muchísimo nivel, especialmente para encontrarnos a principios del mes de marzo, en la que incluso ha habido cambio de maillot amarillo. Y en la que no se puede evitar pensar qué habría pasado si Richie Porte no se hubiera dejado 14 minutos en la etapa del pasado lunes.

Porque el australiano ha sido el corredor más fuerte y se ha adjudicado la  etapa. También es cierto que los que eran sus compañeros de viaje en ese momento sabían que tenían mucho margen. En el momento de duda entre Contador y Henao, el ‘aussie’ ha hecho camino y después no había manera de recortar el hueco. Así que después de perder la opción de ganar la carrera por tercera vez, el premio de llevarse la etapa reina puede ser un buen consuelo.

Contador, otra vez segundo

Entre los que se jugaban  la general, Contador ha sido realmente el más fuerte. Ha podido, uno a uno, con todos los hombres importantes de la carrera. Pero sólo le ha bastado para ser segundo, detrás de Porte. Igual que en la contrarreloj, donde le ganó Alaphilippe. El madrileño está mostrando un nivel medio más que digno en este principio de temporada, tanto aquí como en Andalucía, pero siempre hay alguien que ‘se sale’ y le aleja la victoria. De momento no se ha estrenado en este 2017.

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Ahora es tercero en la general. Henao, que quedó completamente roto a 700 metros de meta, lidera la clasificación con Dan Martin en segunda posición a 30” y Alberto a 31”. Por tanto, ¿hay carrera? Pues depende. La etapa de mañana es exigente, aunque menos que en ediciones anteriores. Pero sí está otra vez el Col D’Eze, donde el propio Contador ya lo probó el año pasado. Todo va a depender del ritmo que se ponga desde la salida. Son apenas 115 kilómetros de etapa, pero si se va rápido se romperá de nuevo.

En teoría, siendo honestos, a Henao no se le debe escapar. Tiene equipo solvente –especialmente Mikel Nieve, que hoy ha vuelto a estar espectacular- y la calidad suficiente como para mantener medio minuto en un puerto que sí, es de Primera, pero tampoco tiene una dureza excesiva. Y, aparte, todos los corredores lo conocen generalmente bien porque lo han pasado en numerosas ocasiones. En cualquier caso, enfrente está Contador. O sea, que lo va a intentar seguro.

Alaphilippe se hunde

De todos es sabido que Julian Alaphilippe es un gran talento. La crono que ganó el miércoles es sólo el último ejemplo, pero realmente él ya ha dado un sinfín de muestras de su calidad. Sin embargo, hoy no ha sido el día. El galo empezó a dar muestras de debilidad todavía con 10 kilómetros de puerto por delante. Después estuvo un tiempo manteniendo bien las distancias, pero cuando Jarlinson Pantano puso la directa le fueron cayendo los segundos. Al final, se dejó 2’40” en la línea de llegada.

Así que, de momento y salvo que medie una sorpresa, lo que se preveía como la tercera París-Niza de Contador o Richie Porte se convertirá finalmente en la primera de Sergio Henao. El colombiano ha sido al final el más regular, sin sobresalir del todo en ninguna etapa. Aunque todavía le queda el último asalto en el Col D’Eze.