Este tampoco va ser el año en el que el belga Tom Boonen pueda convertirse en el primer ciclista de la historia en ganar cinco París-Rubaix. El ciclista del Etixx-Quick Step sufrió este lunes una luxación de clavícula fruto de una caída a 18 kilómetros de meta en el transcurso de la primera etapa de la París-Niza. Boonen, que iba a cola de pelotón, hacía el afilador con un compañero de equipo y caía al suelo sobre su hombro izquierdo, sin opción a poder continuar. Se veía obligado a  retirarse, y hoy será operado.

Con esta lesión de clavícula, el campeón belga queda alejado de las competiciones durante unas tres o  seis semanas, hecho que le obligará a perderse las clásicas del norte, su principal objetivo para este año. Esta no es la única vez que la fortuna parece darle la espalda a Boonen, desde que en el año 2008 diese positivo por cocaína en un control policial, la carrera del ciclista se ha visto plagada de altibajos, a causa de caídas, lesiones y problemas personales. Sin ir más lejos, hace dos años ya se perdió esa edición del Infierno del Norte a causa de una caída en el Tour de Flandes del mismo año, y el año pasado no pudo ofrecer su mejor versión al participar en la prueba pocas semanas después de que su mujer perdiera su hijo durante el embarazo.

En este vídeo puedes ver el momento de la caída:

El turno de Tespstra y Stybar:

La ausencia de Tom Boonen exigirá un cambio de roles en el todopoderoso equipo Etix, donde Terpstra, vencedor en Rubaix el año pasado, y Stybar, reciente triunfador en la Strade Bianche, deberán dar un paso adelante. Ambos ciclistas estarán más que bien arropados en el que seguramente sea el equipo más fuerte en este tipo de clásicas. Aún así, hombres como Cancellara, Sagan, Degenkolb, o el mismo Wiggins, no se lo pondrán fácil a los dos corredores del equipo belga.