Hubo poesía ayer en Thibaut Pinot. El francés buscó satisfacción obstinadamente tras fracasar en su apuesta por subir de nuevo al podio del Tour y la halló en el último capítulo. Tuvo que mantener a raya a Nairo Quintana, a quien sus compañeros Alejandro Valverde y Winner Anacona habían abierto paso entre la marea humana con el doble objetivo de alcanzar etapa y general. El colombiano no logró no alcanzó ninguno de los dos propósitos. Así, las mil fugas del francés en todos los escenarios de estas tres semanas recibieron recompensa en el mejor, Alpe d’Huez.

Hubo poesía ayer en Chris Froome. Después de 19 etapas templando la guitarra en un clima bélico gracias al arrojo de Nibali y Contador, Movistar Team le agredió frontalmente en la Croix de Fer. Costó dios y ayuda, pero logró sofocar el ataque y llegar con la carrera controlada a la subida final, en la cual administró rentas con la ayuda de sus gregarios Poels y Porte. Fue un día intenso para el anglokeniano, “120 kilómetros que parecieron 300”, que lloró en la ‘flash interview’. Luego supimos por medio del director técnico de Sky que, como los marcianos de ‘La guerra de los mundos’, Froome halló que sus mayores enemigos no medían 1,70m sino unos pocos milímetros. Le atacaron en la última semana mediante una bronquitis que limitó su rendimiento, pero no su premio.

Hubo poesía ayer en Vincenzo Nibali. O, más bien, justicia poética. Por primera vez desde su desahucio en La Pierre-Saint-Martin, ‘lo Squalo’ especuló: no instigó ninguna ofensiva lejana y contemporizó en espera de Alpe d’Huez, donde a tenor de lo visto en La Toussuire tenía espacio de sobra para enjugar minuto y medio con Valverde que le hubieran valido para subir al podio de París y salvar su cara ante Alexandre Vinokourov. Sin embargo, se descolgó antes de la última subida. A él, que había aprovechado un problema mecánico de Froome para lanzar su ofensiva clave, le arrebató sus opciones de cajón un pinchazo.

Hubo poesía ayer en Alejandro Valverde. Temía convertirse en el daño colateral de las probables ofensivas de Nibali y Quintana, fracasar por enésima vez en su pretensión de ver los Campos Elíseos desde el podio, pero en lugar de acomplejarse o conservar actuó como ariete para su coequipier. Fue duro porque nadie colaboró con ellos, quizá como castigo al hecho de que ellos no han colaborado con nadie en estas tres semanas, pero atacaron con ánimo casi suicida. En lugar de acusar el derroche de fuerza, Valverde se vino arriba y logró conservar el podio. Sus lágrimas nada más cruzar la línea de meta, abrumado por haber conseguido el objetivo en pos del cual lleva trabajando toda su vida deportiva, son la poesía ideal para resumir las emociones de tres semanas de intenso verano.

El Tour de Francia es retransmitido en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 14:00. Podéis encontrar las altimetrías en inrng y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #TdF2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Tour.