Ha tardado 14 meses, pero finalmente la primera victoria del Euskadi-Murias ha llegado y eso no puede ser más que un motivo de alegría para la afición vasca, por supuesto, pero para todos los seguidores españoles de este deporte. Porque un equipo que apuesta por su talento más cercano, tira de juventud y tiene la intención de crecer con los años no puede tener mejor impulso de moral que una victoria.

Llegó gracias a Imanol Estévez. El vitoriano se impuso en la primera etapa de la Volta ao Alentejo (2.2.) portuguesa con llegada a Castelo de Vide, en lo que es la jornada más dura de la carrera. Con terreno quebrado y hasta cinco puertos de montaña, Estévez llegó bien colocado al sprint de la subida final. Este apasionado de la aviación aprovechó su punta de velocidad para volar en la rampa final y batir con mucha solvencia a David De la Fuente y Jesús Ezquerra (Sporting – Tavira).

“Me voy a acordar siempre de este sitio”, dijo después de estrenar su palmarés profesional. Y es que está claro que la primera siempre tiene un sabor especial. Estévez aprovechó también su experiencia en esta carrera, pues ya el año pasado participó en ella. A sus 23 años esta victoria supone una bonita noticia para un ciclismo como el español falto de jóvenes valores que vayan tomando el testigo de la generación que se marcha. Ya se verá si él es uno de ellos, pero lo importante es que ya ha empezado a ganar carreras en el camino. Además de una forma nada casual, pues hace apenas cuatro días estaba disputando –en el sentido más literal- el Trofeu Alpendre (2.2.) en el Algarve portugués. Acabó quinto en la general, mejor joven y segundo en la última etapa: “Pensábamos que podía estar delante porque llegaba con un buen punto de forma”, afirmó el corredor.

Defender el maillot

Ahora llega la parte más complicada. Como es lógico tras la primera etapa, Imanol es también el líder de la carrera así como de la clasificación de puntos y mejor joven. Ahora toca defender el maillot amarillo y así sumar una vuelta por etapas a la vitrina del equipo vasco. Cuenta para ello con Gari Bravo, Mikel Iturria, Mikel Bizkarra, Beñat Txoperena, Aitor González y Eneko Lizarralde, éste último mermado por un cuadro vírico.

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No lo va a tener fácil, porque vienen cuatro días por terreno quebrado. De ése en el que Murias se defiende bien como ya demostró en la pasada Vuelta a Andalucía, pero que también plantea una guerra de guerrillas en cada etapa. Si hay un equipo a temer, sin duda serán el Oporto-W52 y el Sporting-Tavira. El primero no metió ni un solo corredor en el grupo de 17 que llegó junto a meta, por lo que les tocará dar la cara principalmente con un hombre rápido como Samuel Caldeira. En cuanto al Sporting, los cántabros De la Fuente y Jesús Ezquerra están al acecho y son rivales complicados por las bonificaciones.

En cualquier caso, será interesante ver al Euskadi-Murias corriendo a defender tras año y pico acostumbrados a ser ofensivos. De momento Estévez ha demostrado estar en buena forma, y Gari Bravo también entró ayer en el primer grupo. “Sólo queríamos ganar una etapa, pero ahora vamos a tratar de mantener el amarillo hasta el final”. Jon Odriozola nunca ha sido hombre de renunciar a nada. Y así será también esta vez.

Sólo falta Burgos

Con la victoria de Estévez en Alentejo –veremos si se culmina esa defensa- ya han ganado tres de los cuatro equipos españoles en profesionales. Sólo falta el Burgos-BH, que en estos días se concentra para preparar lo que será un mes de abril intenso de competiciones en el calendario español. El equipo de Julio Izquierdo y Darío Hernández ha competido poco todavía, pero tendrán una primavera agitada y no pasarán inadvertidos.

Entre los otros dos destaca Movistar con cuatro triunfos: la Vuelta a Andalucía y una etapa en manos de Alejandro Valverde, una etapa en el Tour de Dubái merced a Juanjo Lobato y, la que fue primera de todas en orden cronológico, el Tour de San Luis que se llevó Dayer Quintana. Por su parte, Caja Rural cuenta con la etapa de la Étoile de Bessèges que se llevó Ángel Madrazo. A ellos se une ahora Imanol Estévez, que ha dado una razón más a las aspiraciones de Murias para subir a Profesionales el año que viene. Equipo joven, combativo y ahora también ganador. El vitoriano ha dejado inscrito para siempre su nombre en la historia del equipo.