Corren días convulsos en el ciclismo italiano. Y es que los equipos italianos que no fueron invitados al Giro se siguen resistiendo a la idea de quedarse en casa y verlo por televisión. Si hace poco más de una semana era Gianni Savio el que proponía a los estamentos una excepción que pasara por un equipo mixto entre Androni y Nippo-Vini Fantini, hoy ha sido la vertiente italiana del equipo con influencias japonesas la que ha redoblado la presión sobre RCS para que haga una excepción y acepte ampliar el listado de participantes.

Sin embargo, el tiempo se agota y los organizadores no se pronuncian al respecto, por lo que el paso de los días implica también que se apague poco a poco la llama de la esperanza para estas escuadras que ahora tienen sobre ellas la amenaza de la desaparición. O, al menos, la retirada de sus actuales patrocinadores, que no encuentran rentable la inversión en ciclismo sin la presencia en la Corsa Rosa.

Una dispensa especial

Apoyándose en un reportaje publicado hoy mismo por la Gazzetta dello Sport, un extenso comunicado de Nippo-Vini Fantini hace referencia al “lamentable estado” del ciclismo italiano: “Nunca antes en las últimas décadas Italia se quedó sin ningún equipo World Tour”, reza la nota al inicio para seguir desgranando las carencias de este deporte en el país transalpino, y realzando la situación de peligro en que se encuentran dos de los cuatro equipos profesionales que aún quedan: el suyo y Androni.

Por tanto, mediante el mensaje y la campaña ‘Créelo y hazlo posible’, el equipo hace un llamamiento a RCS: que pida a la UCI una dispensa especial para “aumentar el número de participantes permitido de 200 a 210. Y ojo, porque ahora viene la parte polémica de la propuesta. “Se solicita el apoyo solidario del resto de los equipos profesionales, que lleven sólo a ocho corredores y, de esa manera, habrá sitio para otras dos formaciones con ocho corredores”. La forma de que quepan todos, incluido ellos.

Llegados a este punto, es mejor hacer números para evitar confusiones. Con 22 equipos y nueve integrantes cada uno, se forma un pelotón de 198 ciclistas. La intención de Nippo –que aseguran estar apoyados en su petición por Androni- es que los cuatro equipos que sí han obtenido la invitación, a saber CCC, Rusvelo, Bardiani y Wilier-Selle Italia, renuncien a uno de los nueve. Lo que dejaría el ‘paquete’ en 194. Así habría hueco para otros dos equipos de ocho, sumando el total de 210. Para eso, los cuatro afectados deberían estar de acuerdo. Pero también crearía una situación de inferioridad respecto a los World Tour, que seguirían teniendo nueve efectivos.

En el Parlamento italiano

Lo cierto, hay que reconocerlo, es que tanto Gianni Savio como los rectores del equipo italojaponés se están moviendo y utilizando todos los recursos a su alcance. De hecho, no son pocas las peticiones de plataformas digitales pidiendo a RCS que incluya a ambas formaciones en el Giro. El caso ha llegado, incluso, al Parlamento italiano y hasta 40 diputados han firmado a favor de esa excepción. Pero los organizadores del Giro siguen sin mover ficha.

Finalmente, en su comunicado Nippo-Vini Fantini asegura que no tiene la menor intención de “crear un precedente”, sino que se trata de buscar una excepción para un caso “único y no repetible” como es ver a los cuatro conjuntos italianos de Segunda División entrar en la carrera más importante de su país. Y, además, en una edición especial como la 100. Veremos si tienen suerte, pero el caso está lejos de haber terminado. Tanto ellos como Androni van a seguir peleando hasta el último palmo de terreno. Es eso o enfrentarse al abandono de sus patrocinadores. Y con el pan no se debe jugar.