No es del todo cierto, pero sí se tiende a pensar que las invitaciones son como una lotería. Cada año son muchos los equipos de Segunda que presentan su petición formal para participar en las mejores carreras. Y también como cada año, unos pillan el premio gordo, otros consiguen alguna pedrea y los hay también que se quedan con el décimo en la mano. Sólo que la suerte, caprichosa como es, suele cambiar de dueño cuando quiere. Y a veces el menos esperado es el que se lleva el palo.

Todo esto tiene que ver con RCS, que ayer repartió sus invitaciones para varias de las carreras más importantes que organizan. Los italianos definieron ya el listado de equipos para el Giro de Italia, Tirreno-Adriatico y Milán-San Remo. Al final, ha ocurrido justo lo expuesto un poco más arriba. Sobre todo, que un equipo como Androni, que ya era casi parte del imaginario colectivo del Giro, se haya quedado sin invitación. Su lugar lo va a ocupar el Gazprom-Rusvelo. Los otros tres integrantes sí serán italianos: Nippo-Vini Fantini, Bardiani y Southeast, que adquirió el derecho al Giro ganando la Coppa Italia. Una prebenda que, por otra parte, también podría tener los días contados.

Nada más hacerse público el reparto, el director de ciclismo de RCS Mauro Vegni aludió a la “internacionalización del ciclismo y nuestras carreras” como parte de la estrategia de la empresa. Y, bueno, qué mejor forma de ‘internacionalizarse’ que invitando a un equipo ruso cuyo patrocinador es Gazprom, la mayor empresa del país. En cualquier caso, lo cierto es que ha supuesto toda una sorpresa en el mundillo.

Un palo para Androni

Está claro que no son días fáciles para Gianni Savio y su estructura. Para un equipo como Androni, quedar fuera del Giro es todo un varapalo, y más teniendo en cuenta que va a ser la única escuadra italiana Profesional que no lo correrá. Ya veremos si termina por ser un golpe mortal o no, pero sin duda no tener la Corsa Rosa asegurada, en un país como Italia, hace que el valor de un equipo baje muchísimo para sus potenciales patrocinadores.

En cualquier caso, en el equipo –que se estrenó ayer en San Luis- parece que todavía están intentando digerir todo esto, pues la reacción tardó en llegar. Y como apuntábamos más arriba, ya alude a dos opciones: el fin del equipo esta temporada, o buscar un resurgimiento. Mientras que, por ejemplo, el Nippo-Vini Fantini se encargó de hacer pública su alegría por medio de Cunego, que se declaró “súper feliz y motivado”, o del propio manager general Francesco Pelosi, que también dejó ver su entusiasmo: “Prepararemos la temporada para dar el máximo con mucho orgullo. Para nosotros esta invitación era fundamental”.

Incluso algunos de los no agraciados como el Team Roompot de Breukink hablaron. Tenía ilusión, dijo, pero la competencia era demasiado grande. Y lo admite como tal, pese a que la salida en los Países Bajos les había hecho albergar esperanzas. Sin embargo, desde Androni no saben muy bien cómo se van a reponer del golpe. El equipo llevaba presente en la Corsa Rosa desde 2007 ininterrumpidamente. Hay muchas posibles razones, pero sobre todo una que gana peso: los casos de dopaje en el equipo. Y es que en julio de 2015, la UCI suspendió a Androni por haber registrado dos positivos entre sus corredores, Davide Appollonio y Fabio Taborre.

Sin embargo, hasta ahora el Giro siempre había amenazado con retirar invitación a los equipos que incurrieran en dopaje, sin llegar a cumplirlo. Es más, Gazprom-Rusvelo registró cinco positivos en un periodo de dos años sin que haya sido impedimento para estar el 6 de mayo en la línea de salida. Incluso en el equipo Southeast se han dado casos como el del panameño Carretero (2015), o Rabottini (2014), cuando el equipo se llamaba Neri Sottoli-Yellow Fluo. En cualquier caso, será interesante conocer la reacción del entorno de Gianni Savio, que de todos modos sí estará en Tirreno y en la Milán-San Remo. Bardiani, por su parte, es la única que hace ‘pleno’ mientras que Southeast estará en la ‘Classicissima’, pero no en la ronda por etapas de marzo.

Caja Rural y otros ‘premiados’

Uno de los equipos que aspiraba a esa carta que le permitiese estar en el Giro era el Caja Rural-Seguros RGA. Ya es el tercer año que lo intentan, de momento sin éxito. Como ya ocurriera en temporadas anteriores, RCS sí ha tenido en cuenta a la escuadra española para una carrera como la Tirreno-Adriatico. Tampoco sería de extrañar que, más adelante, cayese también otra carta para Il Lombardia, el último Monumento del año y que también depende de la empresa italiana.

Al igual que Androni, los polacos del CCC-Sprandi se quedan sin Giro, por lo que no podrán repetir la presencia del año pasado. Pero sí van a estar en Tirreno y también en San Remo. Lo mismo que el Bora-Argon 18 alemán. Realmente, las miras de los alemanes son otras: el Tour de Francia, que ya disputaron en 2015.

Otros que repiten son los norteamericanos del Novo Nordisk, el equipo compuesto íntegramente por ciclistas diabéticos, que ya estuvo en la clásica y volverán a ella. Su corredor italiano Andrea Peron fue parte de la fuga y cuatro ciclistas del equipo acabaron la pasada edición, los cuatro primeros diabéticos en terminar una carrera World Tour. Por último, también Cofidis estará en San Remo. Una oportunidad que sin duda no pasará inadvertida para Nacer Bouhanni.

El primer gran pastel ya está repartido. Aún falta un poco más con Lombardia y Trentino, y luego queda el de ASO que es aún mayor. Tour de Francia, Vuelta, Dauphiné, Roubaix, Ardenas y París-Niza. Veremos cuáles son los que, como en cada lotería, se llevan el premio gordo, las pedreas y los que se quedan con el décimo en la mano.