Tiene toda la pinta de que este 2016 va a ser el año de las resurrecciones. O por lo menos, eso parece en estos primeros compases de la temporada. Si en Australia fue Simon Gerrans el que resurgió de sus cenizas ganando el Down Under y dos etapas, sólo una semana después Fabian Cancellara se lució en la Serra de Tramuntana. Dos corredores que tuvieron un 2015 olvidable y han vuelto por sus fueros en esta nueva campaña.

Pues ayer mismo se dio el tercer caso. Ni más ni menos que Marcel Kittel. Apolo. Ha tardado bien poco en darle al Etixx-QuickStep la primera victoria con sus nuevos colores. Además, la forma de ganar indica que el alemán puede repetir en ese Tour de Dubai. Primer día de competición y primera diana para un ciclista que hasta finales de 2014 era el mejor velocista del mundo.

Lanzamiento perfecto

Uno de los aspectos que más se trabaja en el ciclismo es el sprint. Puede parecer que simplemente se trata de apretar muy fuerte para llegar antes que los demás, pero nada más lejos de la realidad. El ‘treno’ requiere muchísimas horas de preparación y entrenamiento. En este caso, hay que decir que el de Kittel funcionó a la perfección. Y más siendo el primer día que se lanzaban juntos en competición.

De hecho la propia estrella germana se encargó de dejarlo claro después: sus compañeros habían tenido mucha parte de culpa de su triunfo: “Me han llevado muy cómodo a una posición perfecta. Yo simplemente he aprovechado esta oportunidad. Es el mejor comienzo posible”. Perfecto resumen de Marcel en lo que fue la culminación de un éxito colectivo.

marcel-kittel-mark-cavendish-etixx-quickstep-dubai-tour

Lo cierto es que el trabajo de Matteo Trentin y Fabio Sabatini fue estupendo. Dejaron a Kittel solo a 150 metros de la meta y con más de una bicicleta de distancia sobre sus perseguidores más inmediatos. Un sprint así ya tiene que ocurrir una catástrofe para perderlo. Así de simple. Con esto, el equipo de Lefevere ya lleva un total de cuatro victorias pese a estar sólo a principios de febrero. Tres de ellas son individuales, y cada una de un corredor diferente: Gaviria, Brambilla y Kittel. Hoy tiene una nueva oportunidad.

Cavendish, sin opción

La nómina de sprinters en el Tour de Dubai no es ninguna broma. No se puede decir que Kittel haya ganado frente a rivales de poca talla, y es que la cita de Oriente Medio reúne cada año –los dos que lleva- lo más florido del pelotón internacional, sobre todo en lo que a velocistas se refiere. Entre ellos, y defendiendo la victoria del año pasado, Mark Cavendish.

Pero el británico se vio ayer completamente fuera de juego frente a un rival, y un ‘treno’, muy superior. Cuando quiso arrancar, Kittel ya le llevaba un par de metros de distancia, y lo cierto es que Cav sólo se acercó cuando el alemán, que ya sabía perfectamente que había ganado, se relajó para disfrutar de la que es su primera victoria después de seis meses. No debe estar muy contento el de Man, que hoy puede resarcirse. Veremos si el ‘treno’ de Dimension Data se la devuelve a Etixx, que ayer dio primero. Si no, el orgullo de Cavendish no va a dejar muchas oportunidades antes de dar recados en el seno de su equipo.

Aún faltan tres días en Dubai y, salvo la llegada de mañana que le va mejor a corredores del estilo de Lobato –o el convaleciente Degenkolb- con más poder cuesta arriba, el resto se presumen reediciones del duelo vivido ayer. La temporada 2014 fue claramente superior el alemán, mientras que el año pasado cayó del lado del británico. De momento, Kittel ha golpeado antes en este comienzo de 2016. Pero el año es largo.