Como cada invierno, el goteo de noticias en torno a la próxima edición de la Vuelta a Andalucía es incesante. Desde la propia organización se revela cada día la alineación de uno de los equipos que conformará entre el miércoles 18 y el domingo 22 de febrero uno de los pelotones más populosos de siempre en la también conocida como Ruta del Sol. Así se han anunciado los nombres de Tony Gallopin, Jurgen Van den Broeck, Sylvain Chavanel, Gerald Ciolek, Dani Navarro o el ídolo local, Luis Ángel Maté. También se conoció el recorrido, intenso e interesante. Doble sector el primer día, etapa llana por la mañana y crono corta por la tarde, seguidos por otro recorrido plano el jueves. La tercera y la cuarta jornada ofrecerán sendos finales en alto: Hazallanas, la vertiente de Sierra Nevada en la que Horner empezó a ganar la Vuelta 2013, y las Allanadas, un puerto a las afueras de La Guardia de Jaén, corto y explosivo, con tres kilómetros a doble dígito. El acto conclusivo tendrá lugar en Alhaurín de la Torre, previo paso por la picante subida al Caminito del Rey.

Las noticias que emanan desde fuera de Deporinter, empresa organizadora de la carrera, son si cabe más emocionantes. Primero fue Chris Froome quien anunció a través de su página web que la Ruta del Sol sería el estreno de su temporada 2015 tras debutar sus dos anteriores campañas en Omán y Algarve. Luego fue Alberto Contador, en conversación con Cyclingnews, quien confirmó que competiría en la prueba andaluza por primera vez en su carrera profesional. Ayer, Nairo Quintana contó en El Tiempo que también estará, tras quitar carbonilla de sus piernas en la argentina Vuelta a San Luis. La lista se amplía con nombres como Pierre Rolland, Bauke Mollema o Luis León Sánchez. De las grandes estrellas de rondas de tres semanas sólo faltará Vincenzo Nibali, que estará en la Vuelta a Omán como Aru, Pinot o Barguil; no se sabe si estará presente Alejandro Valverde, campeón de las tres últimas ediciones de la prueba, que correrá la semana antes la Vuelta a Qatar.

En definitiva: en una época en la que la globalización sirve como parapeto para excusar el empobrecimiento de las carreras europeas que quedaron fuera de la primera división del ciclismo mundial en detrimento de escenarios menos tradicionales y más adinerados, la Ruta del Sol contesta con un cartel enorme por cantidad y calidad de figuras. ¿Cómo lo ha logrado?

Alberto Contador señaló la difusión televisiva como clave de su decisión en una entrevista con Marca. “He elegido [la Vuelta a Andalucía] porque es televisada. Este deporte también es publicidad y hay que favorecer en lo posible a los espónsores”. La prueba gozará por segundo año consecutivo de retransmisión en directo a través de Eurosport, que cubre 59 países; también la exhibirán la cadena panafricana Supersport y la colombiana Señal Colombia, amén de otros operadores nacionales y regionales en territorio europeo. Esto potencia significativamente el impacto de la Ruta del Sol y es un reclamo suculento para cualquier equipo, que puede nutrir con ella las cifras de retorno de inversión que presenta cada temporada a sus patrocinadores. Entre las carreras que coinciden con Andalucía en el calendario, sólo la Vuelta a Omán tiene retransmisión internacional, pero en diferido; la Volta ao Algarve portuguesa, el Tour du Haut Var francés o la Tropicale Amissa Bongo gabonesa no tienen directo ni diferido, sólo cobertura informativa y siempre dentro de sus fronteras.

“A principios de siglo, nuestra difusión dependía de Televisión Española”, explica Joaquín Cuevas, presidente de Deporinter. “Nos costaba 50 millones de pesetas (300.000 €) que produjera y emitiera la señal en directo. Nosotros decidimos renunciar a eso y evitar gastos aprovechando nuestra propia productora audiovisual, que montaba resúmenes y los distribuía a distintos operadores. Pasamos muchos años así hasta que, de cara a la edición 2014, Eurosport nos ofreció hueco en su parrilla y firmamos un acuerdo para retransmitir nuestra carrera en sus canales hasta 2017”. Los costes extra no son excesivos. “Seguimos teniendo que sufragar la producción, pero nos ayudan con algunas partidas como la conexión por satélite. Y, sobre todo, nos brindan un escaparate magnífico”.

La televisión, por tanto, es esencial en el éxito de la Ruta del Sol. No obstante, no es la panacea ni el único ingrediente de su receta. “Siempre hemos tenido a la flor y nata del ciclismo mundial en nuestra carrera”, defiende Cuevas. “Ofrecemos una competición segura y bien organizada, con un clima agradable y recorridos cuidados, amén de innovaciones como la app para seguir la carrera en directo que lanzamos el año pasado”. Testigo de esta buena labor es la invitación que cursó la UCI a la organización de la prueba para promocionarla de la categoría 2.1 a la 2.HC, la segunda más prestigiosa del calendario mundial tras el World Tour; un ascenso que, finalmente, no se consumó.

La complicación del doble sector

En el recorrido chocan dos condiciones que no suelen ser del agrado del pelotón. Por un lado, el doble sector es poco deseable: obliga a preparar dos días de competición en uno, un esfuerzo extra tanto para el cuerpo técnico como para los corredores. En este caso concreto, además, entre la meta del primer sector (Hinojos) y la salida del segundo (Coria del Río) hay aproximadamente una hora de desplazamiento, siendo que el margen previsto entre el fin de uno y el inicio de otro es sólo de tres horas. “A nosotros tampoco nos viene bien ni económica ni logísticamente”, expone Cuevas. “Nos supone montar dos salidas y dos metas en el mismo día. No podíamos asumir el coste de un sexto día de competición, pero creemos que merece la pena llevar la Ruta del Sol a cuantas localidades sea posible; así que decidimos plantear este gran esfuerzo”.

También son llamativas las llegadas de la tercera y la cuarta etapa. La tendencia en las carreras de inicio de temporada, cada vez menos observada, es plantear rutas llevaderas y esfuerzos finales cortos para no saturar las piernas de un pelotón que, normalmente, llega corto de forma. No obstante, la Vuelta a Andalucía incluirá en su próxima edición dos finales en alto de entidad, Hazallanas y las Allanadas, con 663 y 521 metros de desnivel acumulado en su tirón final respectivamente. “El Ayuntamiento de Güejar Sierra nos pidió subir Hazallanas. Corríamos el riesgo de que las diferencias que se crearan allí bloquearan la carrera en los dos días siguientes. Por eso optamos por endurecer la tradicional llegada en cuesta de La Guardia de Jaén e incluir el Caminito del Rey en la jornada final de Alhaurín", justifica Cuevas. "De esta forma, ambos días tendrán aliciente y los ciclistas tendrán ocasión de medirse y pelear la clasificación general en tres etapas seguidas”.

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Web oficial de la Vuelta a Andalucía