En junio del año pasado, Diego Ulissi dio positivo por una cantidad ridículamente elevada de salbutamol; desde entonces, entró en un laberinto de federaciones, suspensiones y habilitaciones cuyo final empezó a ver, con la luz correspondiente, el pasado mes de febrero. Su equipo de siempre, Lampre-Merida, estaba dispuesto a mantenerlo en su efectivo y honrar el contrato que le liga con él hasta el final de la presente temporada.

No obstante, existía un problema: la escuadra italiana está adscrita al Movimiento Por un Ciclismo Creíble (MPCC), una asociación cuyos miembros se imponen voluntariamente normas contra el dopaje más tirantes que las oficiales observadas por UCI y AMA. Todo parecía a punto de dirimirse por una interpretación ventajosa: las normas del MPCC hablan de “no contratar” a los corredores que den positivo, pero Ulissi tenía contrato en vigor y por ello, técnicamente, no iba a ser contratado. “Hay que discutirlo”, comentó el vicepresidente del MPCC y mánager de Cofidis, Yvon Sanquer. Sin embargo, dicha “discusión” subió de tono y acabó con un cruce de comunicados: Lampre-Merida anunció que Ulissi se incorporaría a la disciplina del equipo, mientras el MPCC pidió explicaciones y mostró la puerta de salida a la estructura de raíz italiana, sociedad suiza y capital cada vez más asiático.

La resolución de esta controversia llegó el lunes. Lampre-Merida emitió un comunicado oficial en los siguientes términos: “Los recientes acontecimientos en torno a Diego Ulissi nos han obligado a tomar una decisión tajante, toda vez que las normas del MPCC resultan contrarias a las leyes laborales [italianas ó suizas] y el reglamento de la UCI. Así, el equipo se siente obligado a conservar el puesto de trabajo de Diego Ulissi, garantizando al deportista el derecho a retornar a la competición a partir del 28 de marzo. Es por esto que Lampre-Merida se ve obligado a renunciar a la adhesión al MPCC, valorando solicitar la readmisión en el momento en el cual sus normas sean conformes a las de estamentos superiores”.

De esta forma, la escuadra encabezada por Giuseppe Saronni abandona una asociación a la cual se incorporó en diciembre de 2012 acuciada por sus problemas relacionados con la ‘procura de Mantova’, una investigación antidopaje aún pendiente de resolución que implicaba a gran parte de su cuerpo técnico. Ulissi, por su parte, volverá a ponerse un dorsal salvo cambio de planes el 6 de abril, fecha de inicio de la próxima Vuelta al País Vasco. Después tiene previsto participar en las clásicas de las Ardenas, el Tour de Romandía y el Giro d’Italia.