Lance Armstrong empieza a pagar por sus trampas. El exciclista estadounidense Lance Armstrong deberá pagar 10 millones de dólares a la compañía tejana SCA Promotions Inc, que le entregó una bonificación de cinco millones de dólares después que ganase el Tour de Francia de 2004.

Armstrong y que votó 2-1 a favor de SCA Promotions Inc. En la orden de pago también se incluye a los expropietarios del equipo US Postal Service, Tailwind Sports, de acuerdo a la información ofrecida por varios medios de comunicación de Estados Unidos.

La compañía, que tiene su sede en Dallas (Texas), pasó dos años de lucha legal en la que reclamaba que no debía hacer el pago de la bonificación después de las primeras acusaciones de dopaje de Armstrong, que aparecieron en el libro “LA Confidentiel”, escrito por David Walsh y Pierre Ballaster. En 2006, SCA Promotions Inc y Armstrong llegaron a un acuerdo fuera de los tribunales después de una larga batalla de arbitraje, y tuvo que abonar la prima inicial de cinco millones, más 2,5 millones de dólares en costes legales.

Sin embargo, en 2012, Armstrong recibió una suspensión de por vida del deporte y despojado de los siete títulos del Tour de Francia por dopaje. Cuando Armstrong confesó dopaje en el 2013, la compañía comenzó a trabajar para revisar el caso legal y el pasado mes de febrero un juez despejó el camino para que SCA Promotions pudiese reabrir la demanda. La misma llegó de nuevo a un panel de arbitraje y esta vez la decisión final le ha sido favorable a la compañía tejana.

Pero este no es el mayor dolor de cabeza de Armstrong. Su batalla con el gobierno estadounidense hace peligrar toda su fortuna, cerca de 125 millones según Forbes, ya que le reclaman cerca de 105 millones de euros por un proceso federal por fraude. En los últimos meses sus abogados han intentado sin éxito tumbar la demanda, pero por el momento ninguno de los doce recursos ha prosperado.