¿Más potencia y menos fatiga? A bote pronto suena a algo tan simple como difícil de concebir, pero posible para los ingenieros de Cranktip, quienes creen haber encontrado el camino para lograrlo. ¿Cuál es su secreto?

El secreto parece estar en el diseño de estos pedales con brazo articulado que, desplazando hacia adelante la posición natural de nuestro pie durante el pedaleo, ofrecerían una mayor influencia en la carrera descendente de la pedalada y una carrera ascendente más corta. Haciendo que el pie vaya más adelante en el movimiento descendente del pedal (donde más fuerza generamos) aumentaríamos el recorrido y podríamos generar más fuerza con cada pedalada. Desde Cranktip aseguran que este sistema mejora el rendimiento de unos pedales convencionales al generar más fuerza con menos esfuerzo y reducir notablemente la frecuencia cardíaca. De este modo los ingenieros y diseñadores del pedal Cranktip podrían haber hallado una de las características claves dentro del mundo del ciclismo, el poder ofrecer mayor entrega de potencia reduciendo en lo posible la fatiga (teniendo en cuenta que ya hace tiempo que se han presentado otras propuestas en torno al pedal como una herramienta que ayude a mejorar el rendimiento).

Por otro lado los revolucionarios pedales de Cranktip también tienen algún que otro punto a mejorar a simple vista. Su revolucionario diseño conlleva un sobrepeso considerable. Si los comparamos con otros pedales de alta gama que pueden rondar los 200g (e incluso menos), los Cranktip son unos pedales muy pesados; anuncian un peso de 780g (el par) según la propia marca. Un peso adicional que se presupone compensado con una nueva técnica de pedaleo mucho más eficiente, pero un peso adicional que parece también llevar consigo un elevado coste. Los pedales de Cranktip pueden ser adquiridos a través de su tienda online por un precio recomendado de 499 dólares (unos 453 euros). En este vídeo puedes ver el ex ciclista profesional, Henk Vogels, probando y dando su opinión sobre este revolucionario invento: